Hola. Siento que estes en esta situación. Probablemente mi comentario no sea el mejor para ti porque vengo a contarte que mi pareja es así.
Él además es muy de sacar el lado negativo a todo, pero no en modo deprimente sino en modo queja. Cuando lo conocí pensaba que era x las circunstancias laborales, pero siempre tiene una excusa para estar amargado. Eso si, en la intimidad o la confianza, porque delante de desconocidos o conocidos sin confianza es todo jiji y jaja y simpatiquísimo.
Pues la primera reacción de ese tipo la tuvo cuando llevábamos al menos 5 años. Me pidió que pusiera el gps del coche, yo le dije que me mareaba si lo hacía con el coche en marcha, y empezó a gritarme y a hablarme con un odio tremendo. Tanto que intenté que parara el coche y bajarme. Al final volvimos a casa sin hablarnos y yo le pedí a mis padres que vinieran porque me daba miedo quedarme sola con él pero temía que si me iba, cambiara la cerradura o tirara mis cosas. Con mis padres, encantador, pero nunca me pidió perdón ni volvimos a hablar del tema porque si lo intentaba me decía con el mismo tono de odio “de verdad quieres empezar otra vez”?
Ya no volvió a tener rabietas hasta que tuvimos hijos, que entonces fue una detrás de otra. Aún tiene a veces, y también rompe cosas o lanza objetos, solo que mis reacciones ya no son de cobardía sino de hacerle ver lo ridiculo e inmaduro de su reacción.
Y respecto a lo de las noticias, a mí me pasa igual, prefiero estar enterada de la actualidad pero no obsesionada con ella. Mi marido se pasa el día “te has enterado de esto? Has oído tal cosa?…”, siempre todo negativo, y básicamente esas son sus conversaciones, hablar de todo lo malo que ocurre en el mundo y ponerse siempre en lo peor. Y me desespera. Si llego de trabajar estresada y tengo 20 minutos para comer antes de ir estresada a por los niños, lo último que necesito es a alguien recordándome la cantidad de problemas que tenemos y aventurando los que vamos a tener. No puedo. Es insoportable, así que o se lo digo o lo ignoro. Eso si, no reacciona con rabietas a eso. Sus rabietas aparecen cuando las cosas no se hacen como él quiere, pero es consciente de que las tiene y no disfruta, precisamente. Estamos hablando de 2-3 episodios al año.
No es que quiera que sigas mi ejemplo, en absoluto, yo creo que estaría mejor si lo hubiera dejado en su momento. Pero siempre acabo pensando que además de esos comportamientos tiene todo lo que me gusta, y acaba ganando el quedarme.