Siempre he sido un desastre, eligiendo pareja, desde que empecé a salir con mi primer novio en el instituto. He pasado por parejas que me trataban mal y por personas infieles, por eso cuando conocí a mi actual pareja, pensé que por fin había acertado con él. Me enamoré perdidamente de él y ahora me doy cuenta de que no me conviene. Tiene una relación muy tóxica con su exmujer y problemas con la custodia de sus hijos. Su familia, especialmente su madre, es una “metomeentodo” y trata a su hijo, como si fuera un niño pequeño. Además, es una persona tacaña, no quiere gastar en nada, ni salir a cenar, ni es detallista.
Tengo claro que no me conviene, me estoy metiendo cada vez más en una relación que controlan todos los demás y no yo, pero no sé qué hacer porque me tiene loca. Cuando el resto del mundo desaparece y solo estamos él y yo, me habla y me quedo embelesada mirándole. Cada vez que me digo que lo voy a dejar, tenemos una noche increíble y vuelvo a enamorarme un poquito más.
Me encantaría poder tomar una decisión con la cabeza fría, pero a este paso como no le deje con un Post it o un WhatsApp, va a ser imposible porque cuando me mira, pierdo la razón.
