Hace un par de años entró a trabajar en la empresa en la que está mi padre un chaval de exactamente mi edad (28, ahora).
Yo hace cosa de un año y medio me volví a vivir a casa de mis padres, y se hablaba de él casi todos los días, ya sabéis, ese compañero con el que pasas muchas horas y luego comentas en casa cosas que habéis hablado durante el día.
Mi padre trabaja en un sector muy masculino y, además, todos los compañeros tienen cierta edad, así que casi diría que le tiene simpatía por ser un soplo de aire fresco y también mucho paternalismo, condescendencia.
La cuestión es que el chaval le hablaba de todo: de la música que escucha, series, lo que está de «moda» comer, los viajes que hace, los eventos a los que va…y mi padre lo comentaba en casa. Tanto mi hermana como yo “dábamos feedback”: decíamos “ah, pues sí, esto también nos gusta”, “esto no”, “pues has de decirle que va a haber esto que igual le interesa”…poco a poco empezó a ser como que le conociésemos, y que él nos conociese a nosotras.
No sé explicar hasta qué punto soy consciente de lo que nos quiere y se ha esforzado por nosotras, pero no sabe nada de nosotras, ni nuestros gustos, ni de nuestros amigos de toda la vida…nada. A nivel patológico, anda muy perdido en casi todo, parece un señor de 90 años en muchos aspectos; no es “estereotípico”, es algo extremo y es, bueno, frustrante. Y sin embargo retiene las cosas que le cuenta este chico. Yo que sé, será que es capaz de hablarle de otra manera.
A principios de este año fui a recoger a mi padre donde tienen la sede de la empresa porque tenía que dejar allí el coche. Llegué un poco antes y él se retrasó. Estaba este chico por allí haciendo cosas, se presentó y estuvimos hablando como media hora. Muy bien, la conversación fluyó súper bien y, no solo eso, los gestos, la dinámica, la energía que trasmitía…la verdad que me quedé muy sorprendida. Es un chaval totalmente del montón, pero también andaba cargando cosas, subiendo, bajando, haciendo trabajo físico, que la verdad es algo que nunca veo en mi día a día jaja
En mayo me mudé a la ciudad, señora mudanza. Íbamos a usar el furgón de la empresa, pero bueno, sucesos, y no pudo ser. Este chico tiene una furgoneta que se ofreció a prestarnos. Total, que la trajo mi padre, cargamos las cosas, y en la ciudad nos ayudó este chico a descargar y después a subir las cosas conmigo porque mi padre tiene mal la espalda. Al acabar le dije que le invitaba al menos a una cerveza por el favor. Me preguntó si tenía insta, le dije que no lo usaba, pero bueno, siempre es menos “personal” que dar el número de teléfono, así que se lo di.
Unas semanas más tarde fueron las fiestas de la ciudad y me escribió preguntándome si iba a ir a un concierto que suponía que me gustaría. Le dije que no tenía con quién ir y él me dijo que iría con un par de amigos y que habría chicas también, si quería ir con ellos. Pf, la verdad que no supe qué hacer; se me hacía raro, pero sí quería ir y tampoco conocía a gente en la ciudad, así que me venía bien.
A partir de ahí ya todo fue cuesta abajo (en el buen sentido), aunque al principio con frenos. Ese día no pasó nada, pero se hizo obvio que ambos teníamos interés, aunque menudo papelón.
La cosa es que él insistió varias veces en volver a quedar, me escribía tontadas intentando convencerme, se le ocurrían cosas que realmente me apetecía hacer, y me sentía cómoda con él, lo cual para mí es un mundo porque soy súper insegura.
Tuvimos varias “citas”, supongo que podrían considerarse así, si, y pasó lo que tenía que pasar. Ahora llevamos quedando unos cinco meses.
El finde pasado tuvimos un desliz y, creo que no es necesario para la historia entrar en detalles, pero le dije a mi padre que estaba quedando con él, cosa que tarde o temprano tenía que pasar. Se ha pillado un rebote monumental, no recuerdo que haya estado tan enfadado conmigo jamás como en el momento en sí en el que se lo dije. Pero ahora no me dirige la palabra, menudas Navidades estamos pasando.
Realmente ni siquiera ha llegado a decirme qué está tan mal, pero bueno, supongo que no es capaz de decir que no quiere saber que el tío con el que se pasa el día se folla a su hija, supongo que por ahí va la cosa. Y con él en el trabajo también fatal: no hablan en todo el día, y si sigue así deberían mirar de hacer algún cambio para no trabajar tan codo con codo, eso ya lo hemos hablado mi…pareja(?) y yo.
Yo es que no sé, me da mucha rabia, porque entiendo que es muy inoportuno, pero es que no he tenido nada de suerte con los chicos. Llevo años soltera, odio tinder, tampoco soy de tener solo ocasional o de quedar con alguien solo por follar, nada de eso. En seis años he intentado tener algo con dos personas y ninguna de las dos duró más de dos meses; una de ellas de hecho fue el típico tío que dices “es que es tan bueno” que lo intentas pero no hay chispa ninguna, imposible.
Y esto ha sido orgánico, en persona, y realmente estoy con ese enamoramiento que no había vuelto a sentir ni de lejos, y tampoco me parece justo renunciar a ello.
Estoy segura de que a mi padre se le pasará con el tiempo, no? También pienso que el daño ya está hecho, que ahora ya en realidad ya da igual seguir que no. Entonces no sé, querría saber opiniones y también, se que aquí hay gente mayor, con hijos que tal vez tengan una edad, y puedan opinar como lo ven desde ese prisma.
Vaya por delante que entiendo la incomodidad de mi padre y que se aleja mucho de ser lo ideal, pero ha pasado así, y no sé que hacer ahora.
