Tenemos que hacerlo oficial porque ya no soportamos más seguir quedando a escondidas como si estuviéramos haciendo algo mal. Yo no sé si es por lo muchísimo que le quiero, porque llevamos más de un año juntos o porque me parece tan natural que no soy capaz de verle el lado malo a nada del lo que tenemos.
Somos de pueblo, un pueblo más bien pequeño, empezamos a ir juntos a clase en segundo de bachiller, nuestros padres no se hablan entre ellos por movidas familiares y nosotros nunca hemos tenido ‘relación de primos’. No hemos crecido juntos, no hemos comido juntos los domingos y no hemos abierto regalos de Navidad juntos.
Para mí él era un chico de mi clase, tal cual.
Nos gustamos desde entonces, pero por la presión de pensar ‘que está mal’ no dimos el paso a hacerlo real hasta los 27, han sido más de ocho años de tira y afloja, de escribirnos, de mirarnos de punta a punta, de intentarlo con otras personas y todo el rato sentir que estábamos perdiendo el tiempo porque realmente queríamos estar juntos.
En la noche vieja del 2019-2020 fuimos a una casa rural los del insti en plan remember, bebimos mucho, lo pasamos genial y… y nos liamos. En el momento que nos besamos fue como que todo empezó a tener sentido, que nuestros cuerpos encajaban, que estábamos hechos para estar juntos.

Sé que muchas no lo entenderéis, que nos juzgaréis y que os estaré horrorizando al leerme, pero sinceramente no me importan los juicios de valor porque nuestros abuelos fueran hermanos, esa no es nuestra historia.
Vengo a que me ayudéis, a que me deis algún consejo, a que me digáis cómo podemos decirlo, cómo podemos comunicarlo, cómo se tiene esa conversación.
No solo es que seamos primos, es que nuestros padres no se hablan porque nuestros abuelos se pelearon hace más años que la tos y somos un poco Romeo y Julieta, pero estamos hartos y no podemos seguir viviendo como si todo lo que somos estuviera mal.
He intentado decirlo tantas veces y todas ellas me he rajado… No puedo más, de verdad que no.