Hola chic@s, esta será la primera vez que escriba en el foro pero creo que necesito otras perspectivas en el tema así que ante todo gracias por leerme <3
Hace medio año puse fin a una relación de más de 2 años con quien era mi pareja. Fue muy duro porque realmente ha sido la persona que más he querido nunca y por quien más podía llegar a sentirme comprendida en algunos aspectos. El problema es que nuestra relación eran continuos altibajos muy extremos, con peleas y enfados semanales, mayormente debido a él y sus «problemas del pasado/cargas del pasado» que le hacían desconfiar y que yo en mi mente siempre trataba de justificarle para poder seguir juntos, incluso llegué a cortar con él una vez antes y le dí oportunidades una y otra vez.
He de admitir que me volví dependiente de él y de su estado de ánimo, ya que muchas veces no sabía por dónde iba a salir cada día. No llegó a pegarme nunca pero psicológicamente sí que hubo un gran ataque por su parte, tanto en desconfiar de mí, como en inventarse historias o suponer cómo yo pensaba en una discusión, hasta luego hacerse la víctima con las típicas frases de «es que el malo siempre soy yo», «es que sólo lo hago todo mal», «es que no me entiendes», «nunca me escuchas» y un largo etcétera que prefiero olvidar.
La cuestión fue que tras cortar con él, ambos estaremos en la misma clase durante otros dos años. Fue y es duro. Traté de mantener una relación cordial con él cuando se disculpó por el gran problema que generó e hizo que finalmente terminara con todo, pero él malinterpretó eso como una nueva oportunidad, cosa que eché para atrás en cuanto trató de abarcar más de la cuenta y él me dijo que le estaba utilizando, que le confundía y un largo etcétera. Así que puse un nuevo punto al cuál él sumó ignorarme completamente en clase, como si yo no existiera. Era algo sumamente triste para mí porque a pesar de todo lo malo ocurrido yo seguía amándole pero él en cambio pasaba de mí completamente. Fue tan obvio que hasta los compañeros se dieron cuenta. A pesar de todo eso me ayudó para poder seguir adelante, porque a parte de que estoy a una gran distancia de mi familia y sin conocer a nadie en esta ciudad logré seguir y abrirme a algunas personas nuevas en clase que ahora podría llamar amigos. No he logrado contar mucho de mi a ellos pero es un pequeño grupo que me cuida con una familia y para mí eso es más que suficiente.
Vale, ahora el problema llega cuando él decide «hacer que vuelvo a existir» justo a dos días se San Valentín, diciendo que lamentaba la situación pero que de esa forma era más fácil para él seguir, pero que ahora le gustaría poder tratarme como a una compañera más. Yo simplemente acepté sintiendo esa conversación como la más extraña e incómoda en mucho tiempo y seguí caminando, la comodidad que en antaño sentía con él había desparecido completamente.
Sin embargo su actitud respecto a mí en clase apenas varió, aunque sí añadía alguna frase en mi dirección o hacerme la zancadilla de juego a veces. Era realmente confuso así que yo seguía con mi forma de ser, si me hablaba le respondía y sino nada.
Hasta que un buen amigo de ambos que yo conocí gracias a él hace 2 años entra en acción. Él vino a visitarme aquí a la ciudad, fuimos a la bolera y hablamos. Fue muy divertido y realmente hacía mucho que no me sentía tan en calma y agusto con alguien. Sentía cierto feeling ahí y a la vez me acojonaba mucho porque no sabía si yo estaba preparada para algo así de nuevo. Además de lo raro que era pensar eso y a la vez sentirme como.. ¿mal? por pensar así y a la vez tener en mente a mi ex. Esa misma noche, al ser amigo de ambos y habiéndole contado lo de que él había decidido volver a hacerme existir, decidió llamarlo para que los tres fuéramos al cine. A mí no me importaba, tenía cierta esperanza en que mi ex se comportara de una forma normal pero fue todo lo contrario. A mí no me dirigió la palabra en toda la noche y sólo se dirigía a mi amigo como si nada. (Luego mi amigo me confesó que si llega a saber que se iba a comportar así ni lo invitaba con nosotros).
Una semana después de todo eso seguía mensajeándome a diario con mi amigo y me invitó éste finde a pasar el Sábado por la tarde a su casa y volverme el Domingo. Yo acepté y a la vez me vino todo el acojone pero en el buen sentido, ese cosquilleo de no saber qué pasaría. Evidentemente me preparé por si cualquier cosa y fui. En principio estuvimos hablando tranquilamente, jugando al ordenador y luego nos tumbamos en su cama a ver una serie en Netflix. Un par de capítulos bien y luego me abrazó, cosa que sentí realmente cómoda y natural, se sentía bien. Y bueno, pasó un buen rato después y me besó, pero suave y sin presionarme a nada, me dejó tranquila y vimos otro rato de la serie. Luego hubo algunos besos más, se calentó un poco el ambiente pero a pesar de que yo sabía que él estaba a mil no me presionó para nada más allá de besarnos, fue algo que le agradecí y se lo dije, porque a mí me cuesta un poco llegar más a lo físico y tener sexo, para mí es algo que adquiere una importancia extra, cosa que sé que en principio para él no es así (por conquistas que me ha contado en el pasado y lios de una noche) y la verdad me trajo una gran paz. En principio no debería sorprenderme pero en el caso de mi ex él si llegó a presionarme con más rapidez y con mi amigo fue muy tranquilo. Esa noche dormimos abrazados y realmente dormí como un bebé, hacía mucho que no estaba tan relajada.

A la mañana del Domingo amanecimos prácticamente al medio día así que esperamos abrazados y entre besos adormilados a que llegara la hora de comer. Él se ofreció a hacer al comida mientras yo me duchara, comimos y volvimos a seguir con la maratón de la serie. De nuevo hubo besos y algunas caricias pero no llegó a más y la verdad es algo que me sigue sorprendiendo y que para mí se ha ganado un gran respeto.
Sí que he de admitir que ahora no sé cómo tratarle pues todo esto es un poco nuevo para mí, anteriormente mis relaciones habían tenido un inicio más a través de redes y Whatsapp que cara a cara. De hecho él me llevó a la estación para que yo volviera a mi ciudad y le di un pequeño beso para despedirme y se me hizo extraño y a la vez no.
Mi dilema y por lo que ahora escribo todo esto es que no sé cómo se va a desarrollar todo esto. Conozco a mi amigo por lo que me ha contado estos años de que él es de los que se obsesiona con equis chica y cuando logra la conquista luego pierde ese interés. Pero a la vez siento que no es lo que ha hecho conmigo, de hecho hemos podido seguir hablando bien por whatsapp y tal. Y además de que hoy a la vez siento que no podía ni mirar a la cara a mi ex en clase. Es un pequeño caos de sentimientos en mí pero se antepone la paz que este finde he sentido y la calma que ha habido. Algo totalmente opuesto a lo que solía haber con mi expareja.
¿Cómo veis todo esto? Mi «amigo» es amigo de ambos, de hecho a ambos nos ha ayudado en momentos difíciles y sé que mi expareja le tiene gran cariño. Está la situación compleja porque tampoco querría que ellos se pelearan o se dejaran de hablar por todo esto, porque mi expareja se quedaría bastante sola porque es un poco asocial.
¿Qué debería hacer? ¿Seguir viendo cómo avanzará todo con mi amigo? ¿Alguno le diremos al final a mi expareja lo que ha pasado si sigue avanzando todo bien? ¿Creeis por la actitud de mi amigo que podría ir todo bien y que no soy una más o que no le seguiré interesando en ese plan?
Dadme vuestra opinión porque realmente es algo que no sé bien cómo ordenar en mi cabeza.
Mil gracias chic@s y perdón por todo el rollazo<3