La verdad es que a veces nos complicamos sin necesidad. Mi amiga se casó este sábado y ya nos avisó de que sería una boda sencilla porque no tenían mucho presupuesto, pero lo que querían era poder celebrarlo con sus amigos y familiares.
Lo celebró en el jardín de la casa de su madre y colgó un montón de lucecitas en los árboles que quedaron espectaculares. Lo hizo todo ella, con tarros de legumbres, que había ido guardando durante un año y que decoró con cuerdas y rafia.
En el jardín, puso un montón de focos solares que quedaron preciosos y las mesas las decoró con manteles blancos y caminos de mesa de yute con unas flores silvestres preciosas.
Su hermano se encargó de poner la música toda la noche y nos pidieron a los invitados que fuéramos haciendo fotos para hacer el álbum.
Hubo barra libre y una cena buenísima que organizaron entre su madre y su tía, con unos canapés, estupendos para el aperitivo.
Sencilla, familiar y sencillamente preciosa
