Hola a todas,
Hace 4 meses que di a luz, y hoy me estaba probando ropa de verano y me he sentido bastante mal al ver que los pantalones no me entraban bien. No niego que se me ha escapado una lagrimilla, lo he comentado con mi pareja y he seguido con mis cosas.
Estamos preparando las cosas para salir con la peque a hacer un picnic y pasar la noche fuera, así que haciendo la maleta me pregunta que donde está mi toalla para llevárnosla para el picnic a lo que respondo que no lo sé, que no tengo en la cabeza un mapa de la casa con cada objeto pero que estará en el armario con las toallas supongo. Ni que decir tiene que soy yo la que siempre sabe dónde está todo, de ahí mi hartazgo, que no es la primera vez que estamos en las mismas.
Su respuesta: «No lo pagues conmigo si estás frustrada con tu cuerpo.»
Sinceramente en ese momento no estaba pensando en nada de eso, y me ha caído como un jarro de agua fría, me ha parecido de lo más cruel. Me parece que ha utilizado una vulnerabilidad que he compartido con él para dejarme callada.
Quería saber otros puntos de vista o si soy yo que estoy viendo lo que no es.
Gracias
