Creo que el 99% de las madres hemos perdido en algún momento los nervios. Somos humanas, la maternidad muy intensa, los niños y niñas en edad infantil están caracterizados (entre otras cosas) por el egocentrismo (no como insulto, es característica de esta etapa en la que se autodescubren), y creo que es imposible mantener siempre la calma.
¿Está bien que les gritemos? No, para nada.
¿Debes martirizarte por hacerlo? No, para nada.
Cuando veas que vas a explotar, si puedes darte a ti misma un tiempo fuera y delegar un momento su cuidado en otra persona para calmarte (un «contar hasta 10»), genial. Yo intento mirar sus manitas, así veo lo pequeño que es y me recuerdo que no es así de demandante porque quiera, sino porque no sabe aún ser de otra manera.
Si aún así pierdes los nervios, cuando estéis más tranquilos, discúlpate, explícale cómo te sentías, y que a veces las mamás también explotamos pero que nadie debe gritar a nadie. Que entienda que ese trato no nos gusta pero que, como todo ser humano, si pasa, debemos disculparnos.
Sigue por ese camino, buscad estrategias (si has hecho cursos, habrás recibido varias, como darle siempre opciones, ceder en las cosas que no sean necesarias…). Igualmente, necesitan reafirmarse y rabietas van a tener…
En resumen: mucha paciencia, si la pierdes, discúlpate y valida tu propia emoción escuchando la suya.
Un abrazo.