¡Hola!
Supongo que esto abrirá melón, los que dicen que estamos creando una generación blanda y los que decimos que venimos de una generación con alta tolerancia al maltrato y que la violencia no es justificable para niños tampoco.
Mi marido y yo tenemos una niña de 3 años, movida, a la que suelo poner más límites yo que él. Él le da mucha juerga y la complace. Con frecuencia le digo que dejarla hacer lo que quiera no nos va a salir bien. Me quejo mucho de que me toca el rol de poli malo (comer sano, dormir temprano,que en el coche no llevamos juguetes duros, que comemos sentados…).
Total, que mi hija hoy ha tenido un día cruzado… No está llevando bien la adaptación al cole, y encima hoy han tenido una fiesta porque mañana es festivo local, salía muertita del cole y para colmo teníamos natación (para ella es un juego, no una extraescolar como tal porque es pequeña, sino que le encanta chapotear, pero sale muy cansada). El caso es que, con todo, ha salido potrosa de la piscina. Nos hemos parado su padre y yo a consultar algo al monitor, la nena iba en brazos del papá, quería decirle cualquier cosa y le tocaba la carita: «papá, papi…», pero los adultos estábamos hablando y no le hacíamos caso. En eso que a la niña le ha entrado un arrebato y, en lugar de tocarle la cara, le ha dado una torta al padre.
Yo soy la primera que no aguanta agresiones, al momento he empezado a regañarla, le iba a decir a él que la bajase al suelo para agacharme a su altura, decirle que no nos gusta que haga daño, que nos cuidamos, y poner alguna consecuencia.
Pero lo que no me esperaba era que su padre le haya agarrado con su enorme mano la cara y le haya apretado fuerte las sienes gritándole: «a mí no me vuelvas a pegar, ¿me oyes? Hostia ya».
Como he dicho, no tolero las agresiones, de una persona de tres años a un señor, pero menos de un señor a una persona de 3 años.
Nos hemos ido mal, yo diciéndole que a mi hija no le iba a pegar nadie delante de mí, que no podemos enseñarle a no agredir agrediendo, la nena llorando «pupa» y él herido en su ego (cabe decir que la niña tuvo una fase que duró como dos semanas, a principio de verano, en la que me pegó 3 o 4 veces en mitad de una rabieta y él ni la regañó, y ahora le pega a él y le aplasta la cara gritándole).
Ante mis quejas por su reacción, me suelta que con 10 años me toreará, yo creo que soy la que siempre pone normas y límites, y que no es una niña pegona, tuvo una fase breve nada más cumplir los 3 años y no ha vuelto a pegar hasta hoy en una ida de olla, y que lo que le molesta es que le ha pegado a él, no que haya pegado en general.
Encima me ha dicho en voz alta, allí en la piscina que hay gente que nos conoce y encima está en mi barrio (nunca quiero que me hablen mal, pero si puede haber conocidos delante lo veo el doble de humillante), me dice algo así como que yo soy feliz cuando él está jodido, y que como disfruto de que él se joda, me ha gustado que la niña le pegue. ¿Os parece normal esa frase? Yo estaba regañando a la cría, la hubiese castigado, lo que fuese, menos hacerle daño.
En fin, aunque él suele ser más blando, solemos estar de acuerdo en lo básico de la educación de la niña, pero hoy me ha parecido un c4pull0 abusón con ella, orgulloso y encima faltón. Y sobre todo que NO QUIERO QUE MI HIJA CREA JAMÁS QUE LA VIOLENCIA PUEDE ESTAR JUSTIFICADA.
¿Qué pensáis? Gracias.
