Lo he publicado en CONOCIENDO GENTE pero después me he dado cuenta que FOLLO no se pero DRAMA lo es seguro, al menos para mi ‘:)
Hola chicas, no se muy bien que quiero al escribir esto; desahogarme muy profundamente.
Hace casi dos años que me quedé soltera, aunque relamente fue solo una formalidad, llevaba «sola» mucho más tiempo.
Desde ese tiempo, he intentado disfrutar de mi soltería, ligar con chicos, en algunos casos acostarme con ellos, en otros tener alguna aventura telefónica y en otros simplemente quedarse con el ligoteo.
He de decir que no tengo un cuerpo social-normativo: soy una chica alta y gorda (177/100); esto lo digo porque para conocer y ligar con chicos me coarta un poco el tema de pensar que no le voy a gustar porque seguro que prefiere a la que si lo tiene (pensamientos positivos que tiene una en el momento más oportuna, oigan ¬¬)
La cuestión es que al ligar por tinder (o cualquier red social similar) o seguirle el royo al que te entra en un bar, me da cierto sentido de seguridad. Cuando quedas con un tio que sabes que ambos vais a lo que vais, hay un cierto componente de relajanción (al menos en mi caso) en cuanto a aceptación: si me ha visto en fotos, de mayor o menos temperatura, y quedamos para acostarnos, muy raro tiene que ser que te eches atrás, tiene que ser que veas banderas rojas del tamaño de un nordico de invierno.
El «problema» es que hace unas semanas conocí un chico en una terraza de baile (ambos somos aficionados SBK). Yo lo saqué a bailar porque me pilló al lado y me sorprendió lo alto que era al lado mía (177+ 5cm de tacón, y que me saque media cabeza, es una sorpresa). Fué uno de los bailes más pasionales que he tenido con un completo desconocido, por un momento me pareció que el mundo desaparecía y solo estaba él, sus manos y su cuerpo guiándome. En cuando se rompió el hechizo apenas esperé a que me diera un apretón de manos en gesto de cortesía por el baile y «huí».

Le conté a una amiga (ambas un poco perjudicadas ya que no nos tocaba conducir) que me había encantado el muchacho y ella ni corta ni perezosa se levantó y fué hacia el «hola que tal, encantada, a mi amiga le has gustado -#ojiplático ¿Quién es tu amiga? -La última chica con la que has bailado (aqui tengo que confiar en la palabra de mi amiga en que se sonrió y puso lo que ella llamó «cara de interés») -Ahh, pues ahora voy a sacarla a bailar otra vez»
Afortunadamente para mis nervios y para mi (no maté a mi amiga, porque estaba demasiado preocupada en sostener la mandibula) dieron las 2, terminó de sonar la última canción, nos levantamos y nos fuimos, no dió tiempo a más.
De eso han pasado 6 semanas. Las 3 ocasiones siguientes en que fuí a la terraza, coincidí con el y bailamos, y volvió a repetirse la experiencia: conexión máxima, manos temblorosas y un agradecimiento máximo al uso obligatorio de mascarillas, pues si no mi cara de idiota huiese sido visible ¡¡para él y para todos!!
La última vez que coincidimos, la penúltima vez que fuí al sitio, bailamos pero esta vez no solo eso: cuando terminamos me atrajo hacia el y me dió un abrazo y me dijo al oido un «gracias, cariño», cosa que no es tan RARA entre bailarines, ante todo educación y buen royo, pero que si me dejó el vello de punta, porque nunca antes lo había hecho.
Nos pasamos toda la noche «rondándonos» cuando yo estaba levantada y lo veía a el levantado hacía (alguna vez hasta inconscientemenete, cuando me quería dar cuenta, estaba a su lado) por quedarme cerca.
Mis amigos y yo nos sentabamos en una zona más alejada de la pista, en mesas bajas y más tranquilo que estaba al otro lado de la barra. La barra era cuadrada, con un lado justo al lado de nuestra mesa y la otra (justo la opuesta) dentro de la pista, donde el se sentaba. Casualidad o no, vino al menos 4 veces a pedir a la barra justo al lado de nuestra mesa cuando yo estaba sentada allí. Todo esto no creáis que me di cuenta por mi cuenta propia. Cuando ya nos íbamos, un amigo con quien venía en el coche, me dijo que «vaya rondamiento me había hecho el muchacho ese (no le había contado nada)» y cuando le conté un poco me dijo que era, cito textualmente «UNA AUTENTICA GILIPOLLAS»
Sus palabras (como las recuerdo): «osea, que el chaval te gusta, te lleva rondando toda la noche y tu a el y no has podido levantarte y decirle hola me llamo tal, me encanta bailar contigo, o alguna cosa que se te ocurra para entablar conversación?»
Mi cara, que no se había dado cuenta del «rondamiento» era un poema; incluso me llegó a decir «es que no solo venía a pedir a la otra puñetera punta de la barra, estando sentado al lado, es que el rato que echaba la camarera en servirle, se la pasaba mirando para atrás de reojo»
En fin, no me di cuenta, pero aunque me hubiese dado cuenta no me habría levantado; aquí viene el problema: SOY INCAPAZ.
A pesar de que poco a poco voy superando el hecho de hablar y entablar relaciones (no románticas, simplemente relaciones del tipo que sea) con chicos y chicas nuevos, superando poco a poco mis trabas sociales, me siento incapaz de hablarle a un chico que de verdad ME GUSTA.
Hacía mucho tiempo que no me gustaba un chico así: fisicamente y con esa conexión al mirarlo y tocarlo.
A ver, entendedme, soy consciente de que no es como si hubiese hablado con el durante semanas y me gustase por como es, es simplemente una conexión, pero hace casi 9 años que no sentía algo así por un chico con solo mirarlo.
La cuestión es que esta última vez que fuí al sitio en cuestión, con el firme convencimiento de que si me lo encontraba, le hablaba si o si, no estaba. MI GOZO EN UN POZO.
Pero aquí llega otra de mis grandes amigas que me ha dado el baile, que tiene una super habilidad: dejaría a más de un componente de series policíacas en pañales con su habilidad de encontrar gente en redes sociales.
Con tan solo el nombre (lo consiguió mi primera amiga) y la sospecha de por qué circulos se podría mover, por el sitio en el que siempre coincidíamos, lo encontró en facebook, y con los apellidos, lo encontré en ig.
Tesitura: ¿qué hago? ¿le sigo? ¿espero?
No, no os estoy pidiendo opinión, tarde: el viernes cayeron dos chupitos y 4 risas de amigas después animando a seguirle, ya le había dado al botoncito azul. No había pasado ni media hora y me había seguido de vuelta. Cuando vi que me había aceptado y seguido, le mande un mensaje con un triste «Holi» (del que me arrepiento profundamente, todo sea dicho) y ahí quedó todo.
Hasta el día de hoy no me ha respondido (aunque el mensaje aparece como visto, me meto 4 veces al día, por si alguna lo dudaba XD)
Y ahora si: NO SE QUE HACER.
¿Le insisto? ¿Me espero a que conteste? ¿Espero a ver si me lo encuentro y le hablo en persona? ¿Si me lo vuelvo a ver en persona le ignoro?
Yo no quiero nada serio con nadie en este momento de mi vida, o eso me repito frente al espejo todos los días, porque aunque hace un tiempo era 100% cierto, que ni estaba preparada, ni me apetecía, ni quería, en los últimos días, no se si por falta de cariño, por baja autoestima, por que tengo el mes tonto o simplemente por que de verdad me está pasando, mi fuerza de voluntan en lo referente a NO RELACIONES/PAREJA/NOVIO/NADA SERIO está flaquenado y mucho.
Pero incluso aunque quisiera, no se si estoy preparada a enfrentarme a la posibilidad del rechazo: que me deje en visto no es buena señal ¿no? Tampoco es que yo confíe mucho en las charlas por redes, preferiría conocerlo en persona y ver que transmite hablando (que bailando y mirandome ya lo se y todavía me tiembla todo, SI ese impacto ha causado en mi)
No se chiques, perdón por el tostón pero creo que simplemente quería desahogarme.
Esta semana cabe la posibilidad de que me lo vuelva a encontrar y no se que hacer. :S