Mi chico y yo llevamos juntos más de tres años y no estamos en nuestro mejor momentos, ambos somos de diferentes ciudades de la península, pero nos conocimos un verano trabajando de animadores en un hotel en Gran Canaria.
Desde ese verano estamos juntos, vivimos juntos y teníamos nuestra vida aquí.
Pues bien, con todo el tema del COVID y demás, a él lo tuvieron que echar de la empresa y ahora le ha salido trabajo en Tenerife, así que lleva allí desde noviembre. Pensábamos que la distancia no la íbamos a llevar TAN mal, pero no sé que nos pasa que todo son problemas. Si hablamos porque hablamos y si no hablamos porque no hablamos.
La gota que colmó el vaso fue ayer, que una amiga que tengo en su isla me pasó un pantallazo de él en Tinder, lo llamé montándole el pollo y me dijo que él no tenía ningún problema en decirme que sí, que tenía la app, pero que era para poder hablar con alguien porque estaba más solo que la una, que necesitaba conocer a gente para evadirse un poco, que su vida se resumía en curro->casa, casa->curro.

Y a mí llamadme loca, ¿¡pero lo primero que se que te ocurre para echarte un/una colega es bajarte Tinder?!
Encima me hizo ‘sentir mal’, en plan ‘ES QUE NO CONFÍAS EN MÍ’ y es como… ES QUE TIENES UNA APP PARA LIGAR CUANDO ESTÁS CONMIGO, COJONES.
El caso, lo estoy exagerando muchísimo o realmente es algo para estar mosca?!
Porque ya no sé si me estoy volviendo loca, de verdad os lo digo