Alucino con ciertos comentarios. Que son cosas de niños, que si es biología que un niño sea un ser maleducado,consentido e insoportable, que si los perros no sé qué… ¡venga hombre!
Un niño puede llorar porque está malo, porque le suceda algo… pero no por un ataque de cojones y porque sus padres sean unos irrespetuosos y unos maleducados. Si se pone burro, te levantas con él y te vas tú, que eres quien molesta. No se va la persona que va tranquilamente y sin molestar a nadie.
No señores, no tenemos porque aguantar a los crios de nadie. “Las familias tienen derechos”, sí claro, pero se acaban donde empiezan los de los demás. No tenéis más derecho por tener un hijo que los que no somos padres, a ver si os dais cuenta de eso de una vez, que parece que lo lleváis grabado en la frente y como tenéis un niño no sé os puede llamar la atención de ninguna manera.
Si viajas con un niño, búscate las mañas para que se entretenga. Juegos, pinturas, libros, películas… Entiendo que en un viaje largo es complicado controlar a un niño, pero si todo eso no funciona, te levantas y te vas a pasear con él.
Yo no tengo porque joderme y salirme al pasillo porque un niñato se comporte más como un mono que como un humano.
Estoy cansada de aguantar gritos, saltos, patadas en los asientos, crios corriendo a tu alrededor en un restaurante, saltando encima de las sillas o, incluso, metiéndose bajo tu mesa o tocando tu comida, que me ha pasado.
Un niño es un niño, tienen que jugar y tienen sus cosas, pero los padres han decidido que la mejor forma de criarlos es volviéndolos gilipollas con el móvil y la tablet e ignorando sus malos comportamientos, porque total, los sufrimos otros y el por culo que den fuera, no lo dan en casa.
Nada da más gusto que coincidir con unos padres con un niño educado, que juegue pero no moleste, ni sea impertinente. No es necesario que sean pequeñas máquinas de destrucción allá por dónde pasen, se puede ser niño de muchas formas. El problema, obviamente, son los padres ineptos.