Es que siempre pasa lo mismo, cada vez que hay que cambiar algo, llamar al jardinero o arreglar algo, se lo digo a mi marido y siempre da largas. Llevo un año entero detrás de cambiar el sofá porque está hecho polvo y es que nos hace hasta daño en las lumbares. Se lo habré dicho alrededor de 20 veces en un año, que por favor saquemos un hueco y vayamos a comprar un sofá nuevo.
Siempre me dice que sí, pero que el fin de semana que viene, luego pasa algo… y así un año.
El miércoles me cancelaron una clase y harta de esperar, me fui a la tienda, elegí un sofá y lo compré. Lo he pagado desde mi cuenta, porque pasaba de discutir con él sobre si era caro o dejaba de serlo.
El viernes vinieron a llevarse el sofá antiguo y a traer el nuevo y cuando él llegó del trabajo, se lo encontró.
Me montó un pollo enorme diciendo que no cuento con él para nada, y que ahora no pensaba pagarme un euro por el sofá. Le dije que me daba igual, que lo que necesitaba era tener salud física y que ese sofá nos estaba matando.. Según él, no le gusta el sofá, primero sé que es mentira, que lo dice porque está cabreado y segundo, así de paso se escaquea y no paga.
¿Os pasa igual? Es que con él todo es una lucha y termino gastándome el dinero yo para poner solución.
