Muy buenas chiquis, suelo entrar mucho por este foro, pues me encanta leeros (ya que muchas veces lo que contáis, me sucede a mi y me servís de ayuda), pero ahora soy yo la que os viene con el drama (o bueno tampoco es algo que me quite el sueño, pero si me pone de muy mala hostia).
La historia es la de siempre, chica conoce a chico en tinder, chica y chico congenian y hablan a diario, chica y chico quedan para conocerse y acaba ocurriendo lo que se veía venir «nos molamos». Hasta aquí típica historia cutre de tinder que todas conocemos, pero ahora viene lo gracioso.
El primer día de conocernos, ocurrió muy poco entre nosotros, pues no había sitio ni tiempo para algo mas, pero las ganas estaba ahí. Finalmente el me invitó a pasar el domingo a su casa, por lo que yo acepté encantada. Antes de continuar con la historia, he decir, que siempre soy muy clara con los tíos en tinder «no me gusta que me mareen, si solo quieres sexo, dímelo, pero no me comas la oreja para comerme el potorro» y el pareció que lo entendió. Me dijo que el no buscaba sexo y que quería conocerme y ver si había feeling.
Llega el domingo y yo me dispongo a preparar mis mejores galas para el día que se me presentaba los dos solos en su casa. Llegué a su casa y pronto nos pusimos a la faena (estaba claro que nos teníamos ganas), pasó el día, comimos en su casa, nos comimos varias veces mutuamente, él se mostraba super cariñoso conmigo, super atento, hasta aquí todo muy normal, hasta que llega el momento de irme a mi casa (pues me voy mas contenta que unas castañuelas), pero ayyyy amiga, al día siguiente empecé a ver las primeras banderas rojas, que automáticamente ya me puse en sobre alerta (una, que lleva ya muchas hostias en su vida y ya sabe por donde le viene).

Aquí el susodicho, empieza la táctica del: «tengo mucho curro, estoy muy liado y a toda pregunta seria que me hagas te voy a contestar vacilándote (del tipo: le digo que me lo pasé muy bien en su casa y el decirme que no se acuerda de mi que no sabe quien soy)». Opté por dejarlo pasar, tampoco quiero ir de prejuiciosa y me gusta dar oportunidades a la gente.
Las conversaciones picantes que teníamos antes, empiezan a desaparecer, hasta el punto de decirme que ahora no tiene tanto apetito sexual y que por eso no me sigue el juego como antes. Llegados a este punto en mi hay una voz interior que empieza a decir «este tío es un listo, ahora que ha follado va a desaparecer en menos que canta un gallo», pero NO, hace algo mucho peor durante toda la semana y es, darme miguitas de pan «te doy los buenos días todos los días, te pregunto que tal tu dia, me preocupo por ti, pero OH amiga, si quieres hablar algo mas te diré que estoy ocupado». Hasta ayer que ya me planté (después de dejarle una semana para ver el transito del tema) y finalmente termina diciéndome que no tiene conexión conmigo y que lleva toda la semana viendo a ver si hay de nuevo conexión.
NO CARI, NO BUSCABAS CONEXION, BUSCABAS TENERME AHI DE RESERVA PARA CUANDO TE PIQUE EL PITO LLAMARME Y VERNOS DE NUEVO.
Y con esto chicas, vengo a deciros algo que seguro que muchas sabéis, pero creo que a mis 30 años esta sabiduría hay que compartirla con las chicas mas jovencitas y es que JAMAS PERMITAIS QUE OS MAREEN, QUE AHORA SI PERO AHORA NO.
Y si has llegado hasta aquí, mil gracias por leerme, necesitaba desahogarme con tanto cantamañanas suelto