Muy buenas chicas, la verdad es que solo voy a escribir esto para desahogarme porque estoy MUY cansada.
Llevo de manera oficial con mi pareja un año aunque en realidad llevamos algo más.
Con esto del covid, no nos vemos apenas (como todo el mundo) pero él no para de decirme que vaya, cuando ya he ido el resto de veces. Solo yo. Le digo que no porque me puedo quedar encerrada en su comunidad autónoma y no podría volver a la mía. Tengo obligaciones que no puedo dejar de lado sin más. Él, antes de los cierres perimetrales ha tenido vacaciones y ha pasado de venir. He pasado mi cumpleaños sola porque le ha salido de los cojones. Aunque también os digo que no le he echado de menos porque sabía que no haría absolutamente nada. Por no hacer, ni me ha regalado nada.
Yo soy detallista y sí que le he regalado algún detalle por navidad y su cumpleaños, pero él es siempre a regañadientes porque no quiere gastar. Eso sí, no duda en gastarse un sueldo de más de 1800 euros en comida, alcohol y tabaco, cuando sabe que yo me he quedado en paro y no cobro ni un euro. Aún así, siempre he hecho un esfuerzo por sorprenderle. Pero es que ya me estoy cansando.
No solo por el hecho de que no haya querido venir cuando podía, sino porque ME EXIJE que yo vaya.
Lo último ha sido hace un rato. Él va y vuelve a su casa con un compañero del trabajo para ahorrar en transporte. Resulta que el compañero le saca unos 15 años y es un putero, borracho y drogadicto. Diréis que soy muy dura y una criticona, pero es que esos adjetivos se los ha puesto él mismo y se siente súper orgulloso. ¿Qué ocurre? Pues que mi novio se está dejando influenciar por este señor.

Hoy han salido del trabajo y ha vuelto hace un rato a casa. Dice que ha pasado el día entero en casa de un vecino del compañero de trabajo (¿¿¿???) y la hermana, tomando cubatas. Es decir, unas seis horas bebiendo en las que veo muchos problemas:
– Hay covid. ¿Qué es eso de irte a casa de gente de primeras?
– Ni una señal de vida por su parte. Sencillamente desaparece.
– Me ha llamado totalmente borracho diciendo que «no le eche la bronca».
Si esto fuera la primera vez que pasa, no me molestaría tanto pero es que «las cervecitas» y «escapadas» se repiten ya demasiado a lo largo del tiempo. Me dice que soy una desconfiada y sí, lo soy. No puedo evitar desconfiar de alguien que ni siquiera tiene en cuenta su PROPIA salud y que solo piensa en el cubateo y los jajas con una panda de gentuza.
Cuando me llamó, le dije que si el covid solo le importa para venir a verme (dice que si se queda encerrado en mi comunidad autónoma, le echarán del trabajo). Pero parece que no le importa enfermar y que le echen del curro… O MORIRSE. Ha empezado a decirme que no le interrogue y me ha dicho «Paso» y me ha colgado.
Al minuto me ha escrito por Whatsapp (odio que den por zanjada una conversación telefónica y luego me sigan dando la turra por Whatsapp) y me ha dicho que gracias por el interrogatorio y que pasa de discutir PORQUE NO HA HECHO NADA MALO. Le he dicho que solo piensa en él y no en que lo que hace puede tener repercusión en los demás. Luego me ha vuelto a responder que él no tiene ningún problema.
He pasado de seguir con esa mierda y le he dicho que no me hable más por hoy.
Cervezas diarias, cubatas, desapariciones misteriosas con un tío que es un putero de manual Y QUE ENCIMA CRITICA NUESTRA RELACIÓN… No sé, creo que tengo motivos para desconfiar y sentirme MUY muy molesta por su actitud de mierda. No reconoce nunca lo que hace mal y yo paso de ir detrás educándolo como si fuera su madre.
Según él, mi desconfianza es venida de la nada. Siempre. Que tengo que tomar esas actitudes como algo normal y natural que haría cualquier otra persona.
Para más inri, últimamente cuando hablamos por teléfono de repente me dice que no quiere hablar más y me cuelga. No entiendo por qué hace eso y no es capaz de explicármelo. Me dice que es «sin más» pero a mi las cosas sin motivo me hacen sentir insegura, la verdad. Parece que de un momento a otro le agobia estar hablando conmigo cuando todo va genial.
Pasa horas, y horas, y horas, y horas jugando online. Ni siquiera me responde cuando está así. Tiene una adicción porque ya ha empezado a ir al trabajo sin dormir por quedarse jugando.
La verdad es que todo esto ya lo he hablado con él de la forma más respetuosa y asertiva posible pero todo lo que obtengo es un «No sé» a todo lo que le digo o pregunto, cosa que me revienta viva ya que parece que la única que quiere llegar a un entendimiento o solución soy yo. La mayoría de veces tengo que obviar los temas importantes y hablar de trivialidades porque cualquier cosa profunda que requiera de pensar un poco, le bloquea mentalmente.
Él dice que me quiere mucho y tal pero yo no lo siento así, la verdad. Me esfuerzo por verlo pero me cuesta mucho.
En fin, siento la soflama, chicas. Espero que tengáis un fin de semana genial :) y sorry por el tochaco.