Voy a intentar hacer esta reflexión de la forma más calmada posible y diciendo de antemano que esta todo basado en experiencias y pensamientos personales. Últimamente escuchamos y leemos a diario disputas sobre la relevancia del feminismo, críticas más que justificadas a la justicia, casos de feminicidios, opresión social, laboral y constantes acosos.
Aun así, pasando estas cosas en pleno siglo XXI en un país supuestamente desarrollado y aperturista, cuestionamos la importancia del feminismo, siendo este infravalorado, ignorado y ridiculizado por un grupo que cree firmemente, o que se obliga a querer, que en España no hay desigualdad, no hay comportamientos machistas y se radicaliza todo.
Quizás hay personas que, debido a la connotación negativa que se le ha puesto erróneamente al termino “feminista”, temen reconocer que lo son, o quieren igualdad sin etiquetarse. Otras personas optan por discriminar el feminismo con un “ni machista ni feminista”. Aparte están quienes, por miedo a perder su estatus de hombre, generalmente heterosexual, con poder de decisión sobre la mujer, ridiculiza y acosa a las mujeres hasta límites insospechados.
Estos últimos mencionados se justifican diciendo joyitas como que estas cosas no pasan en España, que las mujeres somos unas exageradas y que no nos va a pasar nada por ir solas por la calle. Que nos tapemos. Que no podemos comparar que nos digan un “piropo” por la calle con la ablación. Que por no fregar un puto plato nunca cuando su mujer, hija o amiga se rompen los riñones por mantener la casa en pie, ellos son machistas. Que ellos no pegan. Que la amistad entre personas heterosexuales de distintos géneros no existe. Que si te pregunto dónde estás y con quién, es porque me preocupo por ti. Que todas las chicas sois unas zorras.
Bien. Esta claro que, desgraciadamente, en muchos países los extremos del machismo y opresión femenina se salta los derechos humanos y viven en condiciones deplorables. Por eso tenemos que luchar, juntas y juntos, para vencer estas cosas y tarde o temprano conseguir una igualdad. Esta claro que no es comparable, la cultura, religión e historia juegan un papel muy importante en la figura de la mujer y los comportamientos sociales relativos a ellas. Ahora… ¿Esto implica que no existe el machismo en España y los países más “afortunados”? No, majo.
La educación machista sigue siendo recurrente en nuestra sociedad. Las conductas machistas se siguen viendo en televisión, en programas infantiles y en los patios del colegio. Las conductas machistas se siguen viendo en las calles, trabajos, casas y cualquier lugar donde una mujer se pueda sentir inferior, acosada u oprimida.
Muchos creen que machismo es pegar o controlar. Está claro que es machismo, pero no solamente, va mucho más allá.
Desde mi perspectiva de mujer, con padres extranjeros, española, blanca, nacida a finales de los 90 en Madrid, he sufrido a lo largo de mi vida conductas machistas, que antes no era consciente que lo eran debido a la sociedad en la que vivimos, y he sido educada bajo las precauciones que debo de tomar para evitar que pasen cosas malas. Cito ejemplos que, debido a mi gran memoria, recuerdo más de lo que a veces me gustaría:
Cinco años. Me quiero apuntar a Judo, un compañero se ríe diciendo que soy un chico. Vuelvo a casa llorando. Finalmente, me apunto a ballet.
Seis años. Me ponen gafas y me caigo jugando al futbol en clase de gimnasia, haciéndome una herida enorme en la nariz. Un compañero me dice que eso me pasa porque juego como una chica.
Ocho años. Un compañero, en tercero de primaria, me pone la primara en su lista de “más majas” y cuarta en su lista de “más guapas”. Puntuaba a todas las chicas del 0 al 10 con ocho malditos años y luego las ordenaba.
Nueve años. Mi abuela me dice que, si no dejo de comer, me voy a poner como una vaca y ningún chico me va a querer. A mi primo, mucho mas comilón y grande, no le dice nada.
Diez años. Los compañeros juegan a levantarle las faldas a todas las chicas y a ver el color de sus braguitas. Le damos un sutil codazo a uno que se estaba pasando, estábamos muy agobiadas. Se acaba chivando y nos regañan a las chicas. Ellos estaban haciendo “cosas de niños”.
Once años. Engordo 20 kilos por una fuerte depresión. Un chico me gusta, y mucho. Él me dice que, si no adelgazo, nunca les voy a gustar a los chicos.
Trece años. Un chico me pide salir por una apuesta.
Catorce años. Unos hombres nos dicen de todo a mi hermana y a mi mientras montamos en bici en la playa a las cinco de la tarde. Paso mucho, mucho miedo.
Quince años. Para algunos sigo siendo la gorda, así que pasan de meterme en su lista puntuada del 1 al 10 en formato “culo-tetas-cara”.
Dieciséis años. Un hombre me persigue diciéndome cosas. Tengo miedo a volver a casa. Voy a una fiesta, pero no puedo ir enseñando y bajo ningún concepto volver sola. Soy una guarra por liarme con dos tíos en dos noches. Mi amigo se ha liado con tres y le tienen en un pedestal.
Diecisiete años. Mi primer novio me dice que o me depilo el toto, o él no se baja. Eso sí, yo tengo que hacerle de todo.
Dieciocho años. Empiezo a salir más de fiesta y el machismo es recurrente. Nos entran a una amiga y a mí y les decimos, después de un buen rato siendo acosadas, que somos novias. Mi nuevo novio no me acompaña a casa porque dice que soy una exagerada, que no pasa nada. Me paso el camino a mi casa llorando a la 1 de la madrugada, hablando con mi madre porque tengo miedo y una furgoneta me ha pitado.
Y estos son solo algunos ejemplos. Podría contar miles. No, no son comparables con otras conductas machistas en otros países, pero que sean menos extremistas, no significan que no existan ni que no haya que luchar por erradicarlas.
Menos llamarnos radicales a las mujeres y a los/las feministas, y más educación a nivel personal y general. Menos quejarse porque no hay un día del hombre (que si lo hay, pero ni lo sabéis porque en vuestra vida os habéis tenido que manifestar porque vuestro género haya sido oprimido).
Juntas somos más fuertes. Alzar vuestra voz y luchemos. No permitamos vivir con miedo. No permitamos las desigualdades.
Hasta los ovarios de tantos huevos: mi carta al machismo
Inicio › Foros › Querido Diario › Relatos › Hasta los ovarios de tantos huevos: mi carta al machismo
-
AutorEntradas
-
CooriInvitado
🌸 Envía tus movidas a [email protected]👄 Más testimonios en whatsapp https://whatsapp.com/channel/0029VaCbq9P7T8bgwL0lOx0S👑 Los mejores chollos para ahorrar https://whatsapp.com/channel/0029VaCFabI1nozF5ZslTp3u
Responder -
AutorEntradas
WeLoversize no se hace responsable de las opiniones vertidas en esta web por colaboradores y usuarios del foro.
Las imágenes utilizadas para ilustrar los temas del foro pertenecen a un banco de fotos de pago y en ningún caso corresponden a los protagonistas de las historias.
Las imágenes utilizadas para ilustrar los temas del foro pertenecen a un banco de fotos de pago y en ningún caso corresponden a los protagonistas de las historias.
Viendo 1 entrada (de un total de 1)