He dejado de hablar a mi familia, a ver, nunca hemos tenido una relación cercana, no quedábamos casi nunca solo navidades o comidas familiares de vez en cuando, nos veíamos máximo 2 o 3 veces al año. Cuando he pasado por problemas de salud tampoco se han preocupado por mí y estando en el hospital tampoco vinieron a verme ni me mandaban mensajes a ver qué tal iba.
Tengo una hija de 5 años y la mayoría de esa parte de la familia la han visto en su vida 3 o 4 veces como mucho y la mayoría de veces llevándola nosotros a su casa.
Ahora he tenido una discusión con mis padres porque también muestran más o menos el mismo interés y he cortado relación, a lo que está parte de la familia me ha hablado para intentar manipularme o hacerme sentir mal diciéndome que vuelva con mi familia que siempre me han querido, pero eso no es lo que yo he sentido ni en mi infancia, ni adolescencia ni ahora.
Me da rabia que me quieran hacer sentir culpable por tomar la que creo que es la mejor decisión ya que son personas que realmente nunca han estado para mí ni mi hija ni aunque lo hayamos necesitado, si hemos pasado por necesidades tampoco nos han ayudado, que no tienen obligación pero bueno, yo tampoco tengo obligación de mantener comunicación ni contacto ¿no?
Mi hija no tiene vínculo con ellos ni pregunta ni los quiere ver, porque nunca han estado.
Creo que no me arrepentiré de mi decisión y que han tenido muchos años para de verdad estar o intentar estar para mí, pero me duele que ahora mismo que estoy pasando por algo muy complicado me digan que lo están pasando muy mal tanto mis padres como el resto de mi familia pero jamás me preguntan a mí como me siento, ni si necesito algo, si quiero hablar..absolutamente nada.
¿Qué haríais vosotras? ¿Qué respuesta daríais si os vienen con esas o qué les diríais? Yo ya no sé si bloquear a todos y listo, si contestar, si merece la pena si no..en fin.
Que estoy sola en el mundo, pero viene desde mi adolescencia este sentimiento, que ahora ya es una realidad. Tener tanta familia y que no valgan para nada, qué triste.