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He descubierto que mi ex tienen un podcast en el que me pone verde
Me imagino que todas habréis leído, o por lo menos escuchado, el cuento de Barbazul, la moraleja es que, a veces, la curiosidad mata al gato. Sobre todo cuando esa curiosidad es malsana y tóxica como ha sido en mi caso. No hay nada más cierto que el hecho de que me merezco lo que me he encontrado.
Os pongo en situación. Compartí mi vida con quien yo consideraba que era el amor de mi vida durante casi 10 años. Empezamos muy muy jóvenes, pero todo apuntaba a que la cosa iba a acabar en boda, de hecho si no hubiera sido por una serie de catastróficas desdichas que nos sucedieron y no vienen al caso, así habría sido. El caso es que lo dejamos, pero de muy buenas maneras, nos seguíamos queriendo pero ya no queríamos estar juntos. Bueno, no quería él, porque yo sí. Hemos seguido manteniendo una muy sana amistad hasta hace muy poco. Hasta que yo, por meterme donde no me llamaban, me caí del burro como se suele decir.
Yo soy un poco tóxica, lo reconozco y no me escondo, y desde que lo dejamos de vez en cuando busco por las redes sociales a ver si encuentro pistas de otras relaciones u otros motivos por los que pudo dejarme. En su momento no nos borramos de las redes y, como no veía nada sospechoso, dejé de investigar. Pero de vez en cuando me asaltan pensamientos turbios y me vuelvo a lanzar al espionaje. Además, un día nos encontramos con una amiga suya y de rebote mía e hizo unos comentarios un poco raros y socarrones que me dejaron con la sensación de que no entendía por qué estábamos juntos después de lo que ella sabía. ¿Y qué sabía? Yo me estaba perdiendo. Cuando ella se fue se lo comenté a mí ex y dijo que no la hiciera caso, que estaba un poco tocada. Primera noticia.
Me quedé con la copla y con la sospecha y mi radar de tóxica empezó a trabajar a toda máquina. Se me ocurrió hacerme un perfil falso (sí, lo siento, es horrible), como sí fuera un hombre, y empecé a investigar todas las amistades de mi ex en redes. Tardé varios días, pero al final di con una persona que no conocía y me dio un tufillo a aquí es. Y efectivamente que era, cuando conseguí ganarme su confianza y me aceptó… ojalá no lo hubiera hecho. Me encontré con un podcast de más de 20 capítulos en los que resultó que mi exnovio, el amor de mi vida, se dedicaba a poner verdes a las mujeres en general y a mí en particular. Mi ex, anteriormente feminista y aliade, resulta que ahora era un adalid de la machosfera. Lo peor de todo es que el podcast lo había abierto al poco de dejarlo conmigo y en él contaba todas nuestras intimidades, broncas y hasta cuestiones sexuales. Encima me di cuenta de que me odiaba, las cosas que decía de mí no eran suaves. No entendí por qué quería seguir manteniendo la amistad conmigo si en realidad me odiaba. Hasta que seguí escuchando el podcast y descubrí cómo contaba nuestros encuentros y se reía de lo que yo le contaba y de cómo le había suplicado en varias ocasiones retomar lo nuestro.
Resulta que nuestra bonita relación era mentira. Me cagué en todo y le llamé, creo que eran las 3 de la mañana pero me dio igual. Le monté un pollo de aquí te espero y le dije que quería verle y hablar en persona y que me explicara todo. Pero ahora me estoy echando para atrás, no sé si quiero verle o si debería simplemente mandarle a la mierda y no volver a intentar saber nada de él en la vida.
