Tengo gemelos, tienen ya 7 años y yo llevo desde que los tuve que siento que no me llega la vida.
Este verano, después de varios ataques de ansiedad, mi marido me propuso enviar a uno de ellos a casa de su madre, vive en una ciudad a dos horas más o menos, y que hiciera el siguiente curso allí.
Después de meditarlo mucho le dije que si, y lo hicimos.
El niño está viviendo con mi suegra y está muy bien. En casa hemos ganado en calidad de vida, al menos yo.
Antes entre trabajo, casa, colegio, extraescolares, futbol los fines de semana, no me daba la vida. Ahora puedo ir a la peluquería y al gimnasio que antes solo podía soñarlo, ya que con los dos no me daba tiempo de nada.
Pues la gente no se corta y me dicen que como duermo tranquila habiendo dejado a uno de mi hijo con su abuela, la verdad que no lo he abandonado ni nada de eso. Vamos todos los fines de semana y lo pasamos los 4 juntos y el niño está bien, sus problemillas habituales como de cualquier niño y ya está.
La gente tiene mucha facilidad para poner a cualquiera de mala madre.
A ver si ahora no tengo derecho a tener un poco de vida, cuidarme y estar con mis amigas.
Se creen mejores madres y no le dan calidad de tiempo a sus hijos.