Holaa! Ni siquiera sabría donde publicar esto. Me siento muy muy triste y traicionada.
No hago más que llorar. Mi mejor amiga de toda la vida, Helena, se ha acostado con mi padre muchas veces.
La historia es muy larga, pero por una serie de circunstancias me he acabado enterando por una tercera persona. Entre ellos se mandaban mensajes, fotos y vídeos que no quiero ver, pero que han llegado a mí, porque me negaba a creerlo. En nuestro grupo, al parecer todas lo sabían menos yo. Ambas estamos en la Uni, ha venido a mi casa muchas veces, hemos dormido y comido juntas, le he contado muchos secretos que ni siquiera mi padre sabía… eran mis intimidades.
Ahora, cuando la miro a ella o a él, veo cosas que no quiero ver. A mi padre no soy capaz de mirarlo a la cara y en cuanto a Helena, pues ya no nos hablamos.

Esto sucedió a finales de curso, pero llevaban bastante tiempo viéndose a escondidas. A Helena le pregunté una y otra vez el por qué, pero nunca supo darme una respuesta. Mi padre intentó hablar conmigo varias veces, me dijo que lo sentía mucho, que ella no era nada importante para él, etc… pero ya no sé ni qué creer.
Ayer he llamado a mi hermano mayor, que vive fuera, porque realmente necesito salir de aquí por una temporada. Posiblemente estaréis pensando que soy una egoísta, que ellos merecen ser felices, que cada quien con su vida hace lo que quiera, que merecen disfrutar, etc, y es cierto, pero es que yo también tengo derecho a no aceptarlo. Es que me niego a aceptarlo, no aceptaré a mi ex amiga como mi madrastra, por eso me voy, y les desearé toda la felicidad del mundo, pero sin mí.
Perdonad el rollo, pero es que realmente me siento muy mal, me cuesta mucho dormir, me acuerdo de mi madre y vuelvo otra vez a llorar. Pienso mucho en ella. Ni siquiera puedo escribir esto como me hubiera gustado, pero tampoco se me apetece explicar detalles escabrosos. En fin, ojalá sean felices, ya no tendrán que esconderse nunca más.
Saludos!