Reproducimos un testimonio que nos llega a [email protected]
Tengo una amiga con una niña de un par de años menos que mi hija. En mi casa nos gusta vestir bien y es verdad que gasto más dinero en ropa que la media de familias, o eso creo, y además también es cierto que me gusta comprar ropa de marcas siempre que puedo.
La ropa de batalla de los niños del cole y demás, normalmente queda para el arrastre y no está en condiciones de que pase a otros niños, pero la ropa de salir, los vestiditos, los conjuntitos monos… es que se quedan nuevos.
Hasta ahora, toda la ropa que se le quedaba pequeña a mi hija se la pasaba a mi amiga para que la reutilizara, era algo que me gustaba hacer porque me hacía ilusión vérsela puesta a su niña y que se aprovechase todo lo posible. Durante varios años así ha sido, y yo tan contenta dándole bolsas y bolsas de ropa cada vez que cambiaban las temporadas.
Hace unos días entre a Vinted a buscar una prenda que vi que me gustó mucho y que ya está descatalogada. Por casualidad, me sugirieron “armarios”, entiendo que aleatoriamente, o no sé si tiene que ver con la cercanía o con qué, pero lo cierto es que me llamó la atención un abrigo en concreto que tenía mi niña que era muy llamativo. Piqué en el perfil, por curiosidad de ver la ropa de aquella supuesta niña, pero para nada imaginaba yo que me iba a encontrar con lo que vi.
Fui pasando, foto tras foto, toda la ropa que yo le doy a mi amiga y que, una vez se le queda pequeña, ella cuelga en Vinted. A mí me dijo que se la iba a dar a su vez a su prima, porque se quedaba nueva y le venía muy bien, y yo tan tonta, feliz de poder echar una mano y de que toda esa ropa se reutilizase una vez tras otra.
Pero no. Se ve que la muy zorra lo vende en Vinted. Estoy segura de que es ella porque además de ver la ropa, que podría ser casualidad, reconozco los fondos de su casa donde hace las fotos e incluso a su niña, porque, aunque le tapa la cara, sube también algunas fotos de la chiquilla con la cara pixelada en las que yo que la conozco, sé sin lugar a dudas que es ella.
Parece ser que es una vendedora tremenda, porque desde entonces le estoy haciendo un seguimiento y en este par de semanas ha vendido varias prendas, a las que por cierto, pone un precio nada desdeñable. Muchas son prendas de marcas muy reconocidas y les saca un buen dinero. Es decir, se lucra, engañándome, a través de algo que en principio es mío, aunque yo haya tenido a bien que ella le diera esa ropa a su supuesta prima.
En fin, que estoy mal, la verdad. No sé cómo abordar esto, pero me parece algo sucio y rastrero. Me siento engañada, pero sé que si abro este melón con ella, terminaremos rompiendo la relación, porque la verdad es que no es para menos. Me parece una jugada muy cutre, y también me da la impresión de que no valora para nada nuestra amistad.
No sé si hacerme la loca, seguir como siempre, y decirle que no le vuelvo a dar ropa porque la voy a vender. Quizás sea una buena manera de darle una pulla porque estoy segura de que no le va a pegar nada viniendo de mí y quizás se huela que la he pillado.
Y mira, hasta puedo hacerlo de verdad. Vender mi ropa yo y recuperar algo del dinero que me costó, porque está comprobado que una actúa con toda su buena fe, pero la gente siempre va un paso por delante en su propio beneficio, por más bajo que caiga.
