El título es mucho más dramático de lo que lo es la historia, pero no se me ha ocurrido como resumirlo mejor.
Veréis, yo vivo en un piso muy viejo, arreglado hace años y muy bien no está, pero el precio es un chollazo.
Yo vivo aquí bien, no tengo aire acondicionado, lavavajillas y algunos muebles están un poco rotos, pero nada del otro mundo, es cierto que mi familia ha pasado algunas épocas muy malas y me adapto bien a las malas rachas, pero mi pareja es más bien de clase media alta y está acostumbrado al piso de sus padres que parece de revista, y claro, solo ve las cosas malas (aunque el piso es viejo es muy fresquito en verano, tiene ventanas muy grandes y tiene mucha luz por lo tanto, además está cerca de la casa de sus padres, de mi familia e incluso de nuestros trabajos).

El problema es que él quiere mudarse y ya (aunque lleva así más de un año), se queja de todo del piso y encima su familia no hace más que darle la razón, me dicen que yo tengo que mirar más por mi comodidad, que tengo que apuntar más alto y no es que no lo haga, es que a mí me gusta este piso, prefiero vivir en un piso pequeño y barato para poder ahorrar y viajar más, antes que una vivienda más moderna, más habitaciones (tampoco encuentro la necesidad de 3 habitaciones cuando solo vivimos dos y no tenemos planeados hijos) y con más comodidades.
En fin, la verdad es que no creo que la situación pueda cambiar, porque mi novio quiere un piso grande, amueblado, en una zona buena y que acepten a nuestras mascotas por menos de 500€ y no creo que encontremos eso