Hola chicas, me llamo Marina tengo 28 años y mi novio Raúl 30, llevamos 4 años juntos y hemos decidido casarnos en 2026 y empezar a formar una familia. Pero antes de casarnos hablamos sobre la posibilidad de cumplir una fantasía que teníamos ambos, la de intercambiar pareja.
Nos costó mas de lo que esperamos el poder encontrar a otras parejas que nos cuadrasen ya que la mayoría era gente muy mayor, por suerte encontramos a una chica de 22 y su novio de 28, la chica muy mona y el chico bastante guapete pero físicamente muy estándar, ahí vino un poco de dudas ya que Raúl es un friki del gimnasio y es el típico mazao que cuida al milímetro su alimentación para marcar abdominales, bendito sea, aún así como no me considero muy superficial decidí seguir adelante ya que no habíamos encontrado nada mejor y en el fondo el chico era mono y muy majo.
Pues cuando nos pusimos al lío ya vi que la cosa podría ser desastrosa ya que uno de los acuerdos que tenía la otra pareja era que nada de preliminares orales, solo tocamientos y directos al grano ya que lo otro lo consideraban muy intimo y se lo reservaban para ellos(respetable).
La cosa es que no solo había diferencia en el aspecto físico entre los chicos sino que «M» por conservar algo de intimidad del chico, tenía un pene algo menos grueso que Raúl cosa que todas sabemos que no es determinante pero que influye un poco en la excitación para que nos vamos a engañar.
Pues empezó la fiesta y tierra trágame, 7 minutos escasos de mete saca con poca o casi nula intensidad y ya tenía al pobre chico tumbado sobre mi aplastándome y sin energías para soportar su propio peso y totalmente satisfecho después de terminar él, yo por mi parte ni me había empezado a excitar realmente.
Al mismo tiempo Raúl estaba dándolo todo con su chica y la cara, oh dios mío, la pobre cara que puso «M», estaba claro que no era un semental ni un empotrador pero se ve que ni siquiera era de los que lo hacían con intensidad, el chico estaba totalmente hundido anímicamente escuchando y viendo como a su chica la estaban llevando al cielo.
Resultó que la otra no sabía que era multiorgásmica porque siempre que acababan en su intimidad pues «m» no tenía las energías ni el control propio para seguir manteniendo el mismo ritmo o intensidad que le permitiera a ella llegar más de una vez, y según hablamos más tarde creo entender que ella siempre llegaba con oral, nunca con penetración aunque no estoy segura.
Total que después de 20 minutos y varios orgasmos muy incómodos para nosotros la fiesta terminó y volvimos a hablar unos días después, parece ser que «M» intentó imitar la faena y puso todo de su parte para mejorar en la intimidad pero con resultados negativos y por ello la chica era la que más quería repetir, yo lógicamente no quería volver a pasar por eso asique lo rechazamos y aquí viene el drama final, han terminado rompiendo unas semanas después y tengo a la chica escribiendo a mi novio constantemente para hacer trios…..
¿Por qué nadie avisa de estas cosas? ¿Os ha pasado alguna vez algo parecido? ¿Somos gafes?
Si alguna vez hacéis un intercambio de pareja que sea lo más «equilibrado» posible, no seáis tan tontas como yo.
