Hola!!!
El título lo dice todo.
Hace 2 años, con los 20 recién cumplidos, pasé por una depresión muy grande y me descuidé bastante, afectando obviamente a mis dientes. No salí nunca sin lavarme bien los dientes, no fue una dejadez extrema, pero es verdad que no tenía energías por ejemplo para todos los días lavarmelos antes de dormir o al despertar, si es que no podía salir de la cama… Sonará muy asqueroso, pero es que cuando estás tan mal, no hay energía para nada. De verdad que no y sé que en esto no estoy sola, no he sido la única, por eso recurro a este foro por si alguien que haya pasado por lo mismo me lee.
Justo cuando empezaba a remontar un poco fui a una dentista porque me empezó a molestar mucho la muela del juicio que me estaba saliendo y no me gustó su trato. Me dijo que tenía muchas caries, sarro, que me tenía que estar doliendo muchísimo la boca (yo no tenía dolor en ningún diente, solo un poco de sensibilidad cuando estaba exageradamente estresada).. me asustó mucho pero lo peor no fue eso, si no que se empezó a reír de mí diciendo que si de pequeña no me habían explicado cómo se tienen que cepillar unos dientes, que si me tenía que dar un cursillo y cosas así, vamos, que salí corriendo y no volví.

Han pasado casi dos años de aquella cita y no he vuelto. Como no tenía ningún dolor, lo he ido dejando y dejando y la cosa es que ya creo que necesito ir, arreglar todo lo que tenga que arreglar y sentirme agusto con mi boca pero yo que sé.
Me da miedo, me da vergüenza, no paro de pensar en que se van a reír de mí o incluso entro en pánico imaginando que yo ahora estoy tan tranquila hasta que vaya y me tengan que extraer la mitad de los dientes
¿Alguien que haya pasado por una experiencia similar me la puede contar? ¿Qué pasó, si de verdad tenían la boca tan mal después de la depresión, si os trataron mal en la consulta?
Estoy ya cagadísima.