Tu hija no es que fuera una adolescente normal, de hecho era más tranquila que la media, el problema eras tú, que metías el hocico donde nadie te llamaba (como en lo de la ropa, ni que fuera un delito vestir así; o lo de que le gustara ese cantante) o exagerabas chorradas, como lo de hacer los deberes el domingo o tener notas más bajas en las asignaturas que se le dan mal, o lo de que pidiera de regalo libros y discos, muy natural, sus gustos, ya que sus regalos no tienen porqué cubrir tu decisión de llevarla a un colegio privado, tú decisión, tú sacrificio, no que ella se quede sin cosas que le gusten en fechas señaladas. Flipas si llego a ser yo tu hija, que vestía enseñando más carne que el expositor de una carnicería, me salté clases y no paraba por casa de tanta fiesta y borracha como una cuba¿y sabes qué? Que tampoco era de las peores, porque no me peleaba, ni delinquía, ni suspendía todas, ni era violenta (rebelde sí), etc. Eso son adolescencias difíciles, la mía fue bastante media (un poco por encima ok) y la de tu hija light en extremo. Ahora bien, como ya te dijeron, me preocupa el chico, porque si tu hija te pareció complicada, el chaval hay 3 opciones: o es un ángel, o estaba sometido en extremo y necesita terapia urgente, o tenía una doble vida donde hizo lo que le salió del rabo a tus espaldas, y espero que fuera la tercera opción, sería lo más sano para esa cabeza