Os cuento hace 1 año me entró una clienta en la gestoría. Estuve dos horas de reloj asesorándola, sus cuentas, su lío de autónomo… presupuesto enviado, me lo curré mil y todo monísimo, y me hizo un ghosting total. Ni contestarme tras 3 mails ni 1 llamada asi que yo la di por muerta profesionalmente y seguí con mi vida.
Pasan los meses y hace nada me apunto a pilates, día normal, la profe presenta a una chica nueva y SURPRAIS era la misma, se hizo la loca a niveles locos (y yo igual), hasta que la semana pasada alguien pregunta a qué nos dedicamos y yo suelto “asesor financiero” me mira y me dice “ay es que me suenas mucho” y ya me pudo la mala leche y le solté “claro que te sueno, me hiciste un ghosting de la leche”. silencio en la sala, la tía empezó a atar cabos y me suelta que intentó escribirme, que casi se queda en la ruina con el negocio, que ha sido un año durísimo, que lo siente.
Total, que ayer me manda un mail larguísimo pidiéndome otra vez asesoramiento (disculpas incluidas ) que ahora sí está preparada, que confía en mí bla bla. parte de mí piensa “red flag, no vuelvas a pisar el mismo charco” pero otra parte dice “vale la vida pasa y dinero es dinero.
me da rabia porque invertí tiempo y me sentí tonta pero también me puede la curiosidad de ver si ahora, con contrato y señal, compensa.
Opiniones?
