Era un día normal durante las fiestas de Navidad. Como muchos días iba de camino a casa de mi novio. Iba algo distraída y cansada por lo que me costó asimilar lo que estaba viendo. No había mucha gente en esa calle. Por suerte.
A lo lejos vi a dos chicas con un carrito de bebé. Imagino que el bebé iría dentro, aunque fui incapaz de confirmarlo, porque la escena que presencié no tenía desperdicio y captó toda mi atención. Empecé a ver que una de las chicas hacía movimientos raros. Lo primero que pensé al verla de lejos era que tenía una necesidad urgente de ir al baño. Nada más lejos de la realidad. Según se acercaban fui dándome cuenta de la situación.
La chica llevaba una falda de tubo, una de esas que tiene la cremallera por delante. Pues a saber cómo la tenía rota. No un poquito rota. Rota de “esto ya no se puede salvar con dignidad”. Iba caminando como podía, sujetándose la falda con una mano, intentando parecer normal mientras claramente nada era normal. De verdad que yo no sabía donde meterme. La escena me parecía surrealista. No sabía si ayudar a la chica -aunque no sé muy bien que podría haber hecho- o hacer como que todo era normal y que no había visto nada.
Aunque con mi disimulo natural, imagino que la chica se daría cuenta de que la estaba mirando. No tengo testigos que puedan confirmarlo, pero pondría las manos en el fuego por ello. La chica lo estaba pasando fatal. Yo pensaba: ¿Y la otra chica que va con ella no puede ayudarla? Parecía tan tranquila, como si nada estuviera ocurriendo. Y mientras tanto, ella ahí, luchando por no quedarse en ropa interior en plena vía pública, como si la culpa fuera suya por haberse puesto una falda con cremallera y no haber previsto que el universo hoy iba a ir en su contra.
Todo esto pasó en segundos, los típicos cuando te cruzas con una persona por la calle. Pero se quedó tan grabado en mi mente que me pareció eterno. Lo mejor de todo es que no las vi con prisas de llegar a ningún sitio. En el fondo parecían tranquilas. O eso me transmitían. Sólo notaba la incomodidad de la chica y su “tierra trágame”.
La verdad que me costó tanto procesar la situación que no pude reaccionar en el momento, y tuve que caminar un par de calles hasta ser consciente de lo que acababa de ver y llamar a mi novio para explicárselo todo. Imagino que llevaría una cara de póker difícil de explicar.
Pero ya os digo que si me llega a pasar a mí, no lo hubiera llevado con esa templanza. Como soy una drama queen, hubiera montado el drama más grande jamás escrito. De hecho, hasta tengo pensado un plan de emergencia por si me llegará a pasar algo así alguna vez. Tengo en cabeza toda una serie de escenarios y situaciones que podrían ocurrir. Así como varias maneras de solucionarlo todo. Porque aunque parezca una locura, después de ver esta escena te das cuenta de que cualquier cosa puede pasar.
¿Que hubierais hecho si algo así os ocurre?
