Pues eso, que la he liado y me siento como una basura ahora mismo.
La historia que os voy a contar empezó hace casi tres años con un chico que vive a 1000 kilómetros de mi, casi nada. Hemos hecho miles de horas de teléfono, videollamada, viajes, planes….de todo durante este tiempo.
Seguro que muchas ya lo sabéis y lo tenéis catado en vuestras carnes, pero conocer a alguien en la distancia es una putada grande. Tiene sus cosas buenas porque creo que acabas conociendo a la persona de forma más profunda, al menos en mi caso, pero lo malo de estar tan lejos para las pequeñas cosas de la vida.
Por ese motivo y tras quedarme en el paro hace 6 meses decidí dar un giro a mi vida y me he buscado trabajo en la ciudad donde vive él que tiene más posibilidades que la mía, y como yo soy muy nómada pues me he tirado la manta a la cabeza y tras varios meses de cientos de curriculums lanzados me ha llegado la noticia de que una empresa me contrata para empezar ya mismo.
El problema llega en que se lo he contado al chico y me ha montado una jarana tremenda, que porque voy a tener que ir a trabajar tan lejos.

Me he quedado plof, y a pesar de que le he dejado totalmente claro que es una decisión personal que no obliga a nada a nadie, a ninguno de los dos, pues me ha hecho una ley del hielo desde el viernes que lo dije, y no me habla nada, le he enviado mensajes y solo me respondio para decirme que soy una pesada.
El lunes que viene empiezo el trabajo y estoy con sensaciones encontradas, muy contenta porque después de maese encontrar trabajo pero triste porque parece que no voy a tener la opción de poder conocer a esta persona en las pequeñas cosas que da una misma localidad. No lo he hecho por él, pero si es verdad que tras tanto tiempo conociendonos a la distancia me sabe muy mal no tener ni la opción de conocerlo más, aunque finalmente no llegara a nada más. Que consejo me dais?