Muy buenas a todos. A mí, la verdad, cada vez me sorprende más lo de las madres de esta generación.
El otro día, hablando con una amiga que tiene una hija, con cuya manera de criarla no estoy muy de acuerdo, le dije que quizá era momento de ir abandonando el pecho, porque con su hija mayor lo hizo mucho antes y, aunque costó un poco, ahora lo agradece.
La cosa es que la niña, con tres años, sigue tomando pecho. No lo hace muy de vez en cuando, pero lo utiliza a modo de chupete cuando quiere calmarse o dormir.
El problema que yo veo es que cada vez que su madre intenta quitárselo o le dice que ya no hay más, se pone muy rebelde, a gritar y a pegarle incluso, porque quiere, y al final la madre, con tal de que deje de molestarla, acaba cediendo.
No me parece muy normal eso por parte de la madre. Por un lado, que la niña siga tomando pecho con 3 años es demasiado y, por otro, que tenga esas reacciones; perdona que te diga, pero la tienes un poquito mal educada.
Lo cierto es que la otra le salió bastante más dócil y con un carácter más amable. En ningún momento la niña se rebeló cuando la madre decidió quitarle el pecho y mucho menos montarle ese tipo de espectáculos en la calle.
Pero no todos los hijos son iguales y es cierto que hay que aprender a lidiar con el carácter de cada uno, pero por mucho que me digáis por aquí, hay límites por los que no se deben de pasar, lo siento.
Me gustaría pedir opiniones por aquí sobre personas que estén dando el pecho y que lo hayan dado hasta una edad relativamente avanzada de sus hijos, cómo se lo consiguieron quitar y si alguna vez les costó más de la cuenta por este tipo de rabietas.
Muchas gracias a todas.
