Hola Patricia,
Me alegro un montón que al final te decidieras por un nutricionista. Personalmente creo que son mucho más efectivos, puestos que estos en realidad lo que hacen es enseñarte a comer correctamente, y no solo se centran en adelgazar. Al fin y al cabo si estás bien alimentada (ni en exceso ni en defecto) es seguro que encontrarás tu peso. El cuerpo es sabio, si le ayudamos con una buena alimentación se regula solo, pero para que haya una buena alimentación debe haber de todo, incluidos hidratos de carbono y grasas, aunque parezca mentira. Es probable que de esta manera pierdas peso más despacio, pero en mi opinión es casi mejor, porque lo que pierdes es más difícil de recuperar, además comiendo de todo es mucho más fácil seguir un orden, porque no echas en faltas alimentos y es mucho más fácil evitar los atracones.
Yo te hablo, obviamente por mi experiencia personal. Actualmente estoy en un plan que he empezado por la Seguridad Social (si, si, por la Seguridad Social, aunque parezca increíble) con el servicio de endocrinología en el que te asesoran nutricionistas (después de haberte hecho análisis y toda la pesca, el endocrino te manda a sesiones con la nutricionista que es la que te asesora), te dan un régimen bastante personalizado en cuando a la cantidad de comida que debes comer de cada grupo de comidas, hidratos, grasas, proteínas, frutas, verduras y lácteos. Y te aseguro que yo como de todo, pan, patatas, arroz, pasta, frutos secos, etc. Está claro que en cantidades más reducidas y controladas, lo importante es que en cada comida tengas algo de todos los grupos de comida en las cantidades indicadas, pero yo cuando empecé pesaba 85 kg y tengo una dieta de 1826 Kcal. en las que el 50% son hidratos, el 30% grasas y el 20% proteínas. Y voy perdiendo peso, despacio, si, pero lo voy perdiendo. Llevo 3 meses y he perdido 5 kg. Y eso que prácticamente no hago ejercicio (ese es mi gran handicap) Hay semanas que no bajo nada, y otras que pierdo 300 gr. pero no me desespero, yo mientras no vea que la cifra sube, soy feliz. Y lo mejor de todo es que si algún día me paso un poco, o tengo un acontecimiento especial no pasa nada (dentro de unos límites, claro), lo que hago es compensar un poco los días siguientes.
Y la verdad es que me va bastante bien, sobre todo porque de esta manera, no te comes la olla sintiéndote culpable, que es la razón principal por la que al final mandamos todo a la mierda y volvemos a caer. Hay días que me muero por un plato de pasta (que todos tenemos esos días en los que solo queremos «ingratos de carbono»), pues me lo como, lo que pasa es que luego en la cena a lo mejor evito los hidratos o los reduzco mucho y apuesto más por las verduras. en fin, ya sabes cómo funciona esto.
Con respecto al tema de tu familia, te entiendo perfectamente. Yo con mi madre también tenía siempre la eterna lucha. Ella es muy delgada y pequeñita, y para colmo sufre problemas de estómago, para más «suerte» resulta que siempre le sientan mal todas esas cosas que «engordan», por lo cual a mi me decía siempre lo que tenía que comer y lo que no. Al final lo que pasaba es que no tenía en cuenta que lo que le viene bien a uno no le va bien a todos, y como en casa comíamos muy pocos hidratos (prácticamente solo arroz blanco) yo me subía por las paredes y me daba unos atracones de cuidado. Y claro, discusión al canto y a la gresca todo el día. Yo creo que cada uno sabe perfectamente lo que le va bien a cada uno, y no todos somos iguales ni tenemos las mismas necesidades, luego está el autoengaño, claro, ese que nos dice: «bueno, por un poco no pasa nada o por un día que me pase no pasa nada», pero incluso sabemos cuando nos estamos auto engañando. Eso me pasa ahora cuando voy a comer a casa de mis suegros, que se empeñan en hacer comidas «super especiales» cuando vamos por agradarnos, y en realidad es por agradarse a ellos mismos, ya que ellos también están a régimen por motivos de edad y salud, y tienen que comer sin sal y muchas otras cosas. En fin, que yo ya sé que el día que toca comer allí, luego me toca una semana de cortarme pero mucho las ganas, jajaja.
A lo que voy, es que tienes que escucharte a ti misma. Ya sé que es difícil, porque es tu madre, vives con ella y se supone que te dice las cosas porque te quiere. Pero la que vas a vivir contigo misma eres tu. Y puede que ahora no te des cuenta, pero con el tiempo lo harás y si no te escuchas a ti, te lo reprocharás más adelante, o lo que es peor, se lo reprocharás a ella, y acabará minando vuestra relación y tu autoestima (lo digo por experiencia). Rodéate de fuerzas positivas, de gente que te anime, es muy importante. Quizá tu madre no sea la persona más adecuada para contarle las cosas del médico o del nutricionista, porque aunque lo parezca, ya hemos aprendido que los padres no siempre tienen razón, y sí, nos quieren, y son nuestros padres, pero no siempre son las personas adecuadas para todo. Y sobre todo, si te hace daño lo que hace o dice, tendrás que aprender a tomar cierta distancia en esos aspectos. No digo que la mandes a paseo ni nada de eso, es solo que debemos saber encontrar a la persona adecuada para compartir según qué cosas.
Con respecto al chantaje emocional que te hace… ay, amiga! porque el que se haga la ofendida es CHANTAJE EMOCIONAL (así, con mayúsculas), yo casi soy una eminencia en soportarlos, jajaja. Duele, muchísimo, lo sé. te hace sentir una mierda porque piensas que eres una tremenda cabrona, que se lo está haciendo pasar muy mal a tu madre y que eres la peor hija del mundo. Pero es que eso es precisamente lo que quieren conseguir para que al final hagas lo que ellos quieren. Y en el fondo (a veces muy, muy en el fondo) sabes que no es así, y sabes que no es justo. Y al final se trata de ser justo, no solo con los demás, en este caso tu madre, si no contigo misma. Pues eso, se justa contigo, si a ti te duele no lo hagas, porque para poder ser justa con los demás primero tienes que estar bien contigo misma. A mí, llegar a entender esto me está costando muchas horas de terapia y muchos euros, así que imagínate! Jajaja.
Te deseo mucha suerte y mucho ánimo, no te desanimes, piensa que somos muchas las que estamos como tu o en una situación parecida y el leernos siempre hace que nos sintamos un poquito menos solas y más comprendidas.
Jo, yo sí que te he soltado un tochazo. Solo espero no haberte aburrido y que te sirva. Besos!