Hola a todas, llevo tiempo leyendo y me animo a escribir mi historia. Sé que como la mía hay miles pero necesito contarlo para desahogarme.
Soy una más del montón que tiene una madre tóxica. Quiero dejar claro que quiero a mi madre con locura, pero hay ocasiones en las que, sea por la educación que tuvo o porque simplemente es así, no la soporto, ni a ella ni a su forma de ser, en especial conmigo.
Os pongo un ejemplo que justo pasó ayer. Mi madre tiene cataratas y necesita una operación. Ayer me llamó para decir que iba a llamar ya para pedir la cita, que cuándo tenía vacaciones de navidad este año. Le he dicho que por la reducción de jornada, este año no tengo porque ya no trabajo las mismas horas que mis compañeros y no tengo derecho a esas vacaciones, pero que de igual manera, me avise cuando pida la cita y que aviso en el trabajo para solicitar los 5 días a los que tengo derecho y si no me quedan 7 días de vacaciones que no gasté en verano aún.
La respuesta de mi madre fue romperme los tímpanos a voces diciendo que cómo es eso de que tenía que avisar 15 días antes en el trabajo, que no iba a ser de un día para otro, pero que con un aviso de dos días, era suficiente (sí, mi madre no ha trabajado fuera de casa nunca y donde lo ha hecho ha sido en negocios de otros familiares). Después de gritarme y decirme todo lo que quiso: que si mala hija, que si no me preocupo por ella, que si ya se averiguaba la vida para ir (tiene que desplazarse en coche hasta el lugar de la operación, soy hija única y no quiere pedirle el favor a sus hermanos que sí podrían llevarla sin ningún problema), me colgó el teléfono indignada. La indignada digo que debería haber sido yo. En ningún momento le dije que no la llevaría, simplemente le dije que, obviamente, tengo que avisar en el trabajo con un tiempo que está estipulado en la empresa, le expliqué que incluso cuando iba a dar a luz, aunque no sabía el día, tenía que avisar con un mes de antelación poniendo la fecha probable de parto, que esa es la política que se maneja en mi empresa y que no podía jugarme el puesto de trabajo por no avisar con tiempo en algo que es previsible. A veces parece que se le olvida que tengo una hipoteca y un hijo que mantener y no puedo jugarme el trabajo.
Si no haces lo que ella espera que hagas por ella, se enfada, te deja de hablar y te cuelga el teléfono cual adolescente. He llegado hasta a tener ansiedad por este tema cuando era más joven. Siempre está mal todo lo que haces y solo lo que ella piensa es lo correcto.
De pequeña me daba ansiedad sacar menos de un 9 en un examen porque significaba que me dejase de hablar durante días. A una niña en edad de primaria su madre, por sacar un 8, le dejaba de hablar. Ya ni hablamos si suspendía. Aún recuerdo la primera vez que suspendí un examen. Un 4,75 en quinto de primaria. Lloré en clase diciéndole al profesor que por favor que me aprobase porque si no me iban a regañar en casa y mi madre se iba a enfadar conmigo. Lógicamente me dejaron el 4,75 y el trauma que me dejó lo que mi madre me gritó y me dijo, está a la vista que sigue presente porque no se me ha olvidado ni ese día ni la nota de ese examen.
Le quieres contar algo que te ha pasado (una subida de sueldo, una alegría durante el día…) y se pone a hablar de ella y las cosas que le pasa con mis tías sin prestar atención a mis cosas jamás. Luego si no le cuentas algo (aunque tú lo hayas intentado y ella te haya ignorado) y se entera de esa noticia, se enfada porque no le habías dicho nada y se ha tenido que enterar por otras personas y de nuevo te deja de hablar o te cuelga el teléfono.
Mi madre jamás me ha puesto una mano encima, pero el daño psicológico a veces duele mucho más que un zapatillazo.
Sé que la paz está en los límites pero con personas como estas es muy difícil (que no imposible). He optado al final por cuando me hable hacer oídos sordos ante todo lo que me diga. Al menos me queda la tranquilidad que tanto mis tías (sus hermanas) como mi marido siempre han dicho que soy distinta a ella, al menos espero que mi hijo no tenga que vivir con el estrés y la ansiedad con la que he tenido que vivir yo.
