Hola queridas, tengo un drama en la cabeza que no sé por dónde gestionar, así que vengo a ver qué opináis vosotras.
Mi hija va al colegio con sus amigas de toda la vida, empezaron en primaria y ahora en el instituto pues algunas se han ido a otra clase, pero en el recreo y demás siempre se juntan la mismas.
Tienen 14 años, han amonestado a cuatro de ellas por estar fumando porros en el patio, dos veces ya que las hemos pillado de botellón, una de ellas fue porque una acabó en el hospital… No sé qué hará mi hija a mis espaldas, que probablemente ‘no sea una santa’, no estoy diciendo eso. Pero sí que es verdad, que cada vez que se ha liado, ella estaba fuera del grupo. En los dos botellones ella no había bebido (casi todas iban borrachas, pero ella nada de nada) y cada vez que ha habido movida con los cigarros/porros ella no está delante. Me ha prometido que ella no ha hecho nada de eso, que el alcohol lo ha probado, pero que no le gusta. Yo confío y la creo, sinceramente.

Sus amigas se visten como las adolescentes que son, la mía es más de vaqueros y sudadera, que también va monísima, pero definitivamente tiene otro estilo.
EL CASO, que me lío. Su padre ha planteado cambiarla de colegio, yo en principio le dije que no, tiene su círculo, es su vida, es muy buena niña y creo que sabe diferenciar entre lo que está bien y lo que está mal, tenemos buena comunicación en casa y creo que lo estamos haciendo todos bastante bien.
PERO no puedo evitar pensar que la compañía es la compañía, que a base de seguir siempre con la misma gente pues poco a poco irá probando cosas y no puedo evitar preocuparme mucho por su presente y su futuro.
Le hemos planteado a ella el posible cambio de colegio para el año que viene y nos ha dicho que no, que ella quiere seguir con sus amigas.
¿Vosotras qué pensáis? ¿La cambiaríais?