Ayer fui por primera vez este verano a la piscina con mi novio y mi cuñado. La verdad es que me sentía un poco insegura por las sinuosas curvas que conforman mi figura, así que fui a comprarme un bañador a primera hora para tapar el máximo posible de mi cuerpo. Cuando llegué a casa me dije a mí misma «oye chata, que el bikini te hacía un pecho de puta madre, mejor que el bañador este», con lo que me puse el bikini del año pasado a pesar de haber engordado. Total, cuando llego a la piscina y me quito el vestido, veo a mi novio con una sonrisa de oreja a oreja y diciéndome «pero si te queda genial, cariño» decido meterme a la piscina paseando estas sabrosas mollas mientras me mira el socorrista, con lo que realmente me sentí cómoda y segura. Porque los mayores miedos están en nuestra cabeza!! Vivan las curvas!! Y los kilos de felicidad!!
Las curvas de la vergüenza
Viendo 2 entradas - de la 1 a la 2 (de un total de 2)