Hoy he cumplido 10 años de casada con el amor de mi vida. Le conocí en un crucero cuando viajé con mis amigas y él viajaba con su familia.
Os prometo que nada más vernos sentimos como un chispazo increíble y nos pasamos los 10 días de crucero conociéndonos.
Cuando llego el día de separarnos, no podía ni coger aire, el pecho me oprimía. Él vivía en La Coruña y yo en Albacete y como ninguno de los dos quería romper la química que había entre nosotros, quedamos en vernos a mitad de camino una vez al mes.
Mis amigas y mi familia me decían que estaba loca, que apenas le conocía y que no tenía ningún sentido iniciar algo que partía de la distancia, pero la tecnología hizo que pudiéramos vernos prácticamente a diario y siempre teníamos nuestra escapada mensual a mitad de camino.
Cuando llevábamos así ocho meses, me pidió que nos casáramos y todo el mundo puso el grito en el cielo, pero me dejé llevar por la intuición y por el instinto y acepté casi sin pensarlo.
A día de hoy llevamos 10 años casados y tenemos tres hijos maravillosos. Nos costó muchísimo contar con el visto bueno de todo el mundo porque todos creían que estábamos cometiendo un error pero no sabéis cómo me alegro de que no escuchara a las personas que al fin y al cabo no iban a vivir mi vida. Sé que lo hacían con buena intención, pero me hubiera perdido lo más bonito que me ha pasado en la vida.
¿Alguna vez os ha pasado estar en contra de lo que todo el mundo piensa, y aún así apostar por lo que sientes y salir ganando?
