En nuestro caso hicimos un contrato donde especificamos que el móvil es nuestro y que le dejamos su uso cuando nosotros decidamos. Que en todo momento sabremos el pin de acceso y que cuando nosotros consideremos oportuno, el móvil se revisará (conversaciones, historial de navegación, fotos, etc, etc.). Que su uso se limitará a una serie de momentos determinados (si sale con amigos por el pueblo, por poner un ejemplo) y que es una herramienta de comunicación, que no se puede descargar aplicaciones sin pedir permiso antes (tenemos además puesto familylink) y que estará apagado todo el tiempo menos los 15 min de uso diario para ponerse al día que le dejamos y que una vez hecho uso de esos minutos, se nos devuelve y nosotros lo guardamos.
Que parezco Hitler, sí, pero es la única manera de controlar estos dispositivos y preservar la salud mental de nuestros hijos.
Verdad que no le dejaríamos un coche a un niño de 10/12 años? Pues con el móvil lo mismo, por la cantidad ingente de basura que hay por internet y por el daño que puede llegar a hacer un uso inadecuado.
En tu caso, yo sería muy tajante, si tú hija quiere seguir usando el móvil, marcaría una serie de normas y límites y si no los cumple, le quitáis el móvil. Vosotros sois los adultos y los padres y los que debéis marcar las normas.
Muchos ánimos
Pd: A todas las que vais a decir que qué exageración, deciros que soy docente, que he visto cómo niñas han entrado en bulimia/anorexia por foros Ana/mía, niños que han sufrido ciberacoso por parte de compañeros y cuyos padres no se han enterado hasta que han sido convocados para informarles, niños mirando porno con 8 años… Sé de lo que hablo.