Hola, soy consciente de que lo que voy a decir va a levantar muchas cejas, pero es que necesito desahogarme. Llevo dos años casada con un buen hombre, y juntos tenemos un hijo al que adoramos.
Él es un gran padre, y todas las tareas de la casa las hacemos al 50%. Como he dicho, es muy buen hombre, no tengo ninguna queja, y en mi entorno siempre me dicen la suerte que tengo de haber encontrado un hombre que sea tan fiel, que trabaje en casa, que cocine y que se encargue del niño tanto como yo (manda huevos que siempre tengamos que sentirnos nosotras afortunadas, como si no hiciéramos nuestra parte, pero eso es otra historia).
La cuestión es que es un inútil. (ALAAAAAA, QUE BURRADA). Es cierto. El chico es listo, se sacó una carrera que podría haberle dado un futuro muy prometedor, pero lleva desde que la terminó, hace 15 años, en el mismo trabajo de mierda en el que no llega a 1.500 euros al mes (hay meses que gracias si llega a 1.200). Desde hace 15 años, ¿Vale? Con una carrera que de verdad, que si le echas imaginación, puedes ganar pasta. Pero es que nunca ha tenido arranque, ni picardía, ni ganas, ni morro, ni iniciativa. Nada de nada.
Y podríais pensar que eso es cosa suya y no mía, ya que yo tengo mi trabajo (gano más del doble que él), y punto, mi dinero, su dinero, y santas pascuas. Eso pensaba yo cuando lo conocí. Pero ahora seamos realistas: tenemos un hijo en común, y estamos esperando otro. Yo me encargo de pagar el piso, las facturas, los caprichos, las salidas caras a fuera (él invita de vez en cuando, pero vamos, un 20% de las veces como mucho), los viajes siempre, SIEMPRE, los he pagado yo. A veces él paga una parte, y claro, sudando la gota gorda. Yo pago la guardería, la ropa, y si quiero comprar disfraces para carnaval, para fiestas, para situaciones especiales, o cualquier nuevo juguete, o CUALQUIER COSA, también la pago yo. Yo pago el cambio de muebles, de electrodomésticos, y hasta soy yo quien está poniendo todo el dinero para arreglar una casa a la que nos vamos a mudar (él no consigue ahorrar nada de nada). He de decir que él paga la compra del súper, eso sí, aunque por supuesto sin grandes dispendios. De hecho, este año me puse en mis trece y le dije que este año sí comprase al menos unos langostinos por navidad.
Además de esto, soy yo la que siempre busca planes para hacer, la que busca películas, la que propone planes, y él se deja llevar. Ni siquiera me saca temas de conversación, solo sigue los que yo saco. A esto le sumamos que ahora que engordó un poco (a mí eso me da igual) ronca como un jabato y me levanto todos los días con una jaqueca terrible.
Resumiendo: que le quiero mucho porque es una persona estupenda, pero mi atracción hacia él está en menos 200. Llevamos igual dos meses sin follar, y besarle se me hace raro, llevamos también semanas sin besarnos. Es que no puedo, ha dejado hasta de arreglarse la barba, el pelo, la ropa. Y de verdad que le quiero y no me atrae nadie más, ¡Ni me planteo estar con otro, es que no me llama nada ningún otro! Pero si al menos se arreglase como al principio, o se currase los planes, o el romanticismo, tal vez podría pasar un poquito por alto lo demás, pero no hay forma.
Lo hemos hablado muchas veces sin que haya ningún cambio por su parte, y yo cada vez me siento más lejos de él. Le quiero mucho, pero le estoy cogiendo hasta manía, porque tirar yo sola de todo me está haciendo caer en una depresión. Ya disfruto más de un café yo sola que con él, porque al menos sola el silencio o la falta de conversación por su parte se nota menos.
En fin, me diréis que soy pesetera o superficial, pero necesitaba decirlo.
