Tengo dos hijos de 5 y de 7 años. siempre había querido llevarles a Disney antes de que fueran mayores para que pudieran disfrutar de la magia de los personajes y ver todo con otros ojos. Pero mi marido tuvo un accidente el año pasado y no se ha recuperado bien por lo que le cuesta hacer grandes esfuerzos físicos.
Por eso le propuse que pagáramos el billete a mi hermano y su pareja a cambio que nos echaran una mano con los niños cuando estuviéramos muy agotados, especialmente mi marido.
A él le pareció bien y cuando se lo dijimos a ellos aceptaron encantados.
¡Menuda jeta tienen! Han venido al viaje y se han portado fatal. El primer día más o menos bien, pero ya el segundo día empezaron a poner pegas con las colas para hacerse fotos con los personajes y con las atracciones de niños. Al final se largaban por su cuenta y nos mandaban un WhatsApp para ver la hora y el sitio reservado para comer y cenar. El tercer día, harta hablé con mi hermano muy seriamente y me soltó que ellos también querían disfrutar del viaje y que ya cumplieron el primer día, que no querían seguir aguantando a los niños y las colas.
Nos dejamos de hablar ese día y mi marido se negó a decirles donde teníamos las reservas para las comidas.
Volvimos en el mismo avión y pedimos que nos sentaran lejos de ellos. Ahora mismo no nos hablamos y no creo que se nos pase. Nos gastamos un dineral y se aprovecharon de nosotros.
