Mi padre falleció hace dos años y desde entonces mi hermana y yo nos íbamos haciendo cargo de nuestra madre con la ayuda de una chica interna.
En noviembre mi madre falleció y hace unas semanas comencé la tarea de limpiar a fondo la casa para ponerla a la venta y liquidar la herencia con mi hermana. Cuando entré en el despacho de mi padre, en uno de los cajones vi que había documentación importante y fui clasificándola. Allí encontré una partida de nacimiento de mi tía y descubrí que en realidad era hija de mi madre aunque siempre se criaron como hermanas.
Mi tía apenas es cinco años mayor que yo y actualmente vive en Segovia. No sé si debo decirle la verdad o callármelo. Sí mi madre hubiera querido que lo supiera, lo habría dicho pero por otro lado me parece muy cruel saberlo y no decir nada. Es nuestra hermana por parte de madre y merece recibir la parte de la herencia que le corresponde pero no sé qué hacer ni si mi hermana estará de acuerdo.
