hay una madre en el grupo del cole que desde septiembre comenta todo lo que escribo. todo. que si qué buena idea, que si qué razón tienes, que si justo estaba pensando yo lo mismo. al principio pensé que era maja y punto. luego empecé a notar que con las demás no era así, que era solo conmigo, y me resultó raro pero tampoco le di más vueltas.
lo raro de verdad es que en persona no existe. en persona somos dos desconocidas. ni hola ni nada. una vez coincidimos en la cafetería del cole esperando en la misma cola, las dos solas, y no dijo nada. yo tampoco porque para entonces ya me había resultado suficientemente raro como para no saber qué hacer. las dos mirando el móvil como si no nos conociéramos.
llevo meses sin entenderlo y esta semana lo he entendido todo.
mi hijo me contó que el hijo de esa mujer está en su grupo para un trabajo de final de trimestre, de los que cuentan para nota, y que le había pedido quedar para hacerlo juntos. mi hijo tiene 10 años y ningún filtro todavía así que me lo contó todo: que ese niño «no se entera de casi nada» en esa asignatura y que por eso quiere quedar con él.
mi hijo es de los que mejor lleva esa asignatura. lleva meses siendo el recurso de esa mujer sin saberlo ninguno de los dos.
no sé si estoy exagerando. igual es todo casualidad y esa mujer es simplemente rara en persona y en el grupo es efusiva y ya. pero es que el timing es demasiado exacto y los meses de «qué razón tienes» en el grupo no se me van de la cabeza.
y ahora qué hago. porque el trabajo es de mi hijo, no mío, y si quiere quedar con ese niño que quede. pero me cuesta no pensar que nos han estado usando a los dos desde octubre.
