Mi novio y yo llevamos un año, cuando empezamos a salir, él era virgen. Sí, salimos antes de follar. Me enamoré, me dio igual y lo acepté.
Debo decir que yo empecé a tener sexo a los 13, que en realidad es indiferente, pero me refiero a que llevo 10 años teniendo relaciones sexuales.
Varias semanas después de salir, lo hicimos. Habíamos hablado mucho, pues tenemos una comunicación envidiable y la verdad es que fue genial. Por lo general no tenemos muchas ocasiones para estar solos por lo que cuando las tenemos, las disfrutamos muchísimo.
La cosa es que no me quiere comer el coño. Así. Es algo que hemos hablado mucho, pero en resumen, le da cosa. No se atreve. Le da miedo hacerlo mal, hacer el ridículo. Yo le he comentado muchas veces que aprenderemos, no me importa hacerlo poco a poco, hablar, aprender juntos. Como hemos hecho con el resto de cosas. Hemos probado y experimentado muchísimo, todo tipo de juguetes, posturas, etc. Con calma y comunicación, sin prisas y hemos aprendido y disfrutado ambos.

Pero sin embargo con el sexo oral, no se atreve. Dice que quiere aprender, que no sabe hacerlo, pero yo no sé como darle la confianza. A mi el sexo oral no es algo que me apasione. Siempre he sido más de penetración con algo de estimulación en el clítoris, por lo que no es que yo no disfrute o necesite si o si que me haga sexo oral.
Ya no sé qué decirle, qué necesita, cómo ayudarle. Probamos de todo, menos eso. Si que me gustaría que se sintiera cómo y probara la experiencia, una vez vea si es algo que le gusta o no, pues se hace o no se hace, no hay problema. Siempre le digo que si lo hacemos, sea porque a él le apetece probarlo, que por mi no se preocupe o sienta la presión de hacerlo.
Le he dejado libertad, sin presionarle ni hablar del tema esperando que él quiera probar cuando le apetezca (o no).Pero no sé cómo darle confianza, porque después de un año, no he notado ningún cambio o amago de experimentarlo.
?Qué opináis? ¿Qué haríais? De verdad que le quiero muchísimo y quiero lo que le haga sentir mejor. Sé que podemos vivir sin sexo oral y que no pasa nada, pero quiero que esté bien.