Hola chicas, recurro nuevamente a vosotras porque hoy estoy comiéndome el tarro demasiado. Os pongo en antecedentes: yo nunca había dejado a nadie que realmente me gustara. O bien me habían dejado los chicos que estaba conociendo porque la cosa no fluía para nada más (y no me lo había tomado mal) o simplemente se habían ido desgastando las cosas sin que llegara a nada serio.
Hace medio año conocí a un chico que me encantaba, estaba genial con él y cada vez me fui pillando más, pero lo que recibía de su parte no era lo mismo (ni por asomo) que yo estaba dando. Él está superando una ruptura y no puede entregarse. Por eso, hace unos días escribí aquí diciendo que estaba recibiendo migajas y finalmente me decidí a dejar a este chico.
Para que os hagáis una idea, viviendo en la misma ciudad y con los mismos horarios de curro y casa propia ambos, para él estaba bien estar sin vernos un mes entero (aunque supuestamente tenía ganas de verme) porque tiene sus cosas que hacer (quedar con amigos o hacer deporte). Cosa que yo respeto, yo también hago mi vida, pero me demostraba poco interés prolongado en el tiempo. En verano no quiso tampoco hacer nada conmigo, organizó sus vacaciones y aunque ambos estuvimos en provincias limítrofes y yo le dije de ir a verle, él me dijo que no, que estaba ocupado. Cada vez que quedábamos había que hacer mil apaños para cuadrar las horas con sus «cosas», me ha aplazado citas que iban a ser de todo el día para terminar quedando a las 9 de la noche… días enteros sin escribirme o dejándome en visto porque estaba «desconectando»… en fin, cosas feas que me han ido haciendo daño poco a poco y que yo he querido «obviar» porque él (en persona, como carácter) me encantaba, me volvía loquísima.

Pero el otro día, después de decirme abiertamente que yo no soy una de sus prioridades (recordemos, casi medio año conociéndonos) me decidí a cortar la historia. No quise discutir porque ya habíamos conversado sobre mis necesidades otras veces, y con todo el cariño y dolor de mi corazón, le dije que era mejor no seguir. De esto hace casi dos semanas y me mantengo fuerte casi todo el tiempo, estoy segura de mi decisión porque sé que iba a hacerme más daño a mi misma saltándome todas mis emociones…
Pero chicas, hay momentos… madre de dios, hay momentos que releo la conversación o me da por pensar en momentos buenos juntos, en planes que queríamos hacer los dos… y me hundo. Me torturo, me pongo a pensar en que si yo hubiera sido un poquito más paciente, que quizá en Navidad habría dado otro paso conmigo, que quizá solo necesitaba tiempo, que tal vez me olvida de la noche a la mañana, que a lo mejor no me lo vuelvo ni a cruzar, que quizá no intercambiamos ni una sola palabra más… no sé porqué me vienen estos pensamientos, es como «culpabilidad» por haberlo dejado yo y haber dejado a alguien que me encantaba. Es como, por fin que un chico te encanta y tú le gustas, vas y rompes con él… Y eso me duele muchísimo. Yo era de las que decía que el que sufre es el dejado, pero qué va… el que deja puede tomar la decisión por un millón de cosas y estar molido a nivel interno…
Supongo que lo único que quería era desahogarme y que me digáis cuánto va a durar esta sensación de pérdida que nunca antes había experimentado… ¿varios meses?
Gracias chcias.