Mi vida amorosa está hecha de retales de rechazos que todos juntos forman un pedazo de puzzle y aunque no puedo basar mi autoestima en ello me han hecho creer que no merezco el amor porque no estoy a la altura. Me pasan de toda la vida y he aprendido a vivir con ellos. Diréis que debo de pasar y paso y no me como el tarro y en serio que no me lo como ( duermo muy agustito por las noches) pero me han influido en el carácter y soy muy insegura con los chicos. Si me gusta un chico me quedo paralizada y hasta tartamudeo ( no soy yo misma). Un ejemplo de microrechazo que me dejó helada fué: ( me gustaría que dieseis vuestra opinión ) y así me ayudáis a ver las cosas con perspectiva y darle la importancia justa:
-Salía en la uni con un grupete muy divertido, todo chicas y dos chicos. Ellas monísimas y estilosas y yo no tanto. Pero no le daba importancia . Uno de los chicos trajo un día a un amigo.la verdad es que lo trajo varias veces. El tipico graciosillo que era el alma de la fiesta y encima una fotocopia de mi mito erótico del momento. Ni que decir que el chichi se me hizo coca cola pero disimulé. Como era el centro de atención de todos, yo me aparté. ( no me iba a hacer ni puto caso con tanta gente alrededor).
Salió y se vino con nosotras en varias ocasiones y siempre decía lo que apreciaba a las otras chicas y que le encantaba y que las quería muchísimo, y bla, bla, bla.
En una ocasión , llevábamos unas pulseritas todas iguales contra el cancer. Le preguntó a una de mis amigas si le daba una y ella le dijo que no. Yo , no por el hecho de que me llamase el chico la atención, de manera espontánea le dije:
-Yo tengo dos , si quieres toma una .
La verdad es que esto lo hubiese hecho con la abuelita del metro o la panadera de mi barrio, con cualquiera. Entonces me suelta:
(apenas me conocía):
– no quiero que seas tú la que me de esa pulsera, quiero que sean las otras que van contigo.
No esperaba que me pusiese un monumento por mi propuesta, pero yo en una situación igual le hubiese dado las gracias.
Situaciones como esas me han pasado miles de veces a lo largo de los años y aunque muchos me diréis si es un gilipollas no te rayes, no me rayo, lo tengo superado pero tantas veces me pasan cosas de esas , que me han minado la autoestima. Tuve una infancia feliz de niña sin complejos pero empezó la dolescencia con este tipo de episodios y me esculpió mi falta de seguridad a la hora de que me guste alguien. O a lo mejor me enamoro de capullos.Gracias por vuestra paciencia , me he quedado en la gloria al desahogarme.