No sé cómo salir de esta. Me lo he buscado, lo sé. No tendría que haber tenido un hijo con un hombre inmaduro e irresponsable que solo piensa en dormir y jugar. Que cuando yo me levanto a las cinco de la mañana para irme al trabajo, se levanta a jugar. A las ocho da el biberón al niño, lo viste, lo lleva a la guardería y, al llegar a casa sigue jugando. Le llamo a las once de la mañana y sigue jugando.
No puedo decirle nada porque se enfada. No puedo decirle nada porque me amenaza con irse a casa de su madre. Trabaja los findes, con eso cree que es suficiente. Me pide dinero a diario para tabaco. Se comporta como un crío. Trabajo y muchas veces he de ponerme yo a hacer las tareas cuando llego. El solo quiere sexo y sexo. Me siento como un objeto. No tengo cariño ni amor. No tengo ni un simple abrazo.

Tengo que ceder para no separarnos. Tengo que ceder por mi hijo. No quiero que se crie con el y su madre. No quiero que lo malinfluencien. Tengo miedo. Estoy al borde y no puedo más. No puedo ni permitirme el lujo de coger una reducción para estar con mi hijo. Cada día me hundo más. Me quiero morir. Sólo sigo y sigo pensando en mi niño, no quiero dejarlo solo pero no puedo salir de aquí, no sé hasta dónde aguantarán mis fuerzas.