Contexto: Mi marido está trabajando fuera entre semana y me hago cargo de nuestro bebé (ahora tiene dos meses) de lunes a viernes yo sola. Mi familia vive en otra ciudad y no tengo ayuda externa, y a veces estoy muy cansada.
Hoy he ido a ponerme un café para desayunar, a la cocina, y he dejado a mi bebé en un parquecito con la barrera subida encima del sofá. No habían pasado ni dos minutos cuando he notado que el bebé hacía ruiditos y he corrido al salón. He visto cómo el parque volcaba al suelo con mi bebé dentro, he cogido al niño del suelo y se ha calmado enseguida. He volado a urgencias y todo bien, no tiene ni hematoma, come bien, todo normal, se ríe como siempre, etc.
El susto que me he llevado es mayúsculo, llevo todo el día sin parar de llorar sintiéndome una mala madre y negligente. Tiene dos meses y medio, no sabe rodar sobre sí mismo aún, y no sé cómo ha podido volcar el parque.
Me siento muy culpable aunque gracias a Dios todo está bien. Mi marido no está preocupado, una vez le han visto los médicos y evaluado la situación se ha quedado tranquilo.
No sé ni por qué escribo esto, pero si alguna madre me lee, no les dejéis solos ni un minuto porque pasan estas cosas, y sé que tardaré días en recuperarme del susto, y sé que lo he dejado en el parquecito por cansancio, para no ir a buscar la hamaca y traérmelo a la cocina porque «total es un minuto». Nunca más…
Un abrazo, no seáis muy duras
