Me siento la mujer más tonta del universo, además de sentirme humillada. Empecé a salir con un chico dominicano hace un dos años y medio cuando trabajaba allí en un Hotel de punta cana. La verdad es que lo pasaba en grande con él y fue un flechazo a primera vista, pero mi contrato acabó y yo tenía que regresar a España después de estar un año saliendo con él, así que él me propuso que nos casáramos y que él se vendría conmigo en cuanto le dieran los papeles para poder iniciar nuestra vida aquí y crear nuestra familia.
Cuando se lo conté a todo mi entorno, me dijeron que estaba loca, que me estaba utilizando que lo único que quería era un visado para labrarse un futuro y que en cuanto tuviera los papeles me dejaría, pero yo estaba ciega y enamorada y sinceramente nunca le creí capaz de eso. Así que, a pesar de no contar con el apoyo de mi familia y de mis amistades, me casé allí antes de venirme a España y desde aquí inicié los trámites de los papeles. Después de varios meses y de pasar la entrevista en la embajada, él pudo venir y le dieron el NIE europeo.
Poco más de medio año es lo que ha tardado en abandonarme diciéndome que no estamos hechos el uno para el otro. Dice que se va con un amigo que vive en Barcelona y que nos demos un tiempo para pensar si queremos estar juntos.
Todo el mundo me dice que le pida el divorcio ya para que no se siga aprovechando y que rehaga mi vida, porque la verdad es que me ha dejado tirada con 35 años y con ilusiones de ser madre.
Sé que soy una estúpida, pero algo dentro de mí me dice que a lo mejor todavía tenemos una oportunidad, que quizás él se da cuenta y recapacita, aunque probablemente solo sea un engaño de mi mente.
