Hola queridas, se que mi cabeza me dice que es una tontería, pero en el fondo siento que una pequeña parte de mi está triste por esto.
Os cuento: para mi pareja y para mi, el gimnasio y hacer deporte son cosas muy importantes, cuando empezamos a salir nuestras «citas» pasaban por ir a entrenar juntos y así poder vernos ese rato todos los días entre semana ya que nuestros horarios laborales no nos permitían otra cosa. Llevamos un año y medio saliendo, todo bien, sin dramas gordos y con planes de futuro. Últimamente, noto que mi pareja ya no disfruta tanto del hecho de compartir el momento gimnasio juntos, me pide que cambiemos la rutina de ejercicio para no coincidir con los ejercicios (antes hacíamos juntos toda la rutina compartiendo máquina y mientras uno descansa, el otro hace el ejercicio).

Para mi ha sido un choque, ya que no entendía por qué de repente ya no le gusta entrenar conmigo. Le pregunté el otro día que cuál era el motivo de esto y me dijo que necesitaba su momento de gimnasio para no pensar, para descansar y estar centrado en el ejercicio, ya que lo necesita mental y físicamente y que no me había dicho nada antes para que no le diese vueltas al tema porque yo soy muy de pensarlo todo 100 veces…
Yo le comprendo, entiendo que lo necesite porque el gimnasio también es mi terapia, pero me da mucha pena que haya estado tanto tiempo callado respecto al tema y siento que me ha mentido, porque lo que para mi era genial para él ha acabado siendo una obligación para no «hacerme daño».
Me gustaría que me dieseis opiniones sinceras ya que intento estar bien pero en el fondo no paro de darle vueltas al tema y nos como gestionarlo bien. Muchas gracias por leerme.