Os pongo un poco en contexto: mi grupo de amigas de siempre somos 7, nos conocemos desde el cole y, como la mayoría de grupos formados a esa edad, nos lleva a seguir manteniendo relación con personas a las que probablemente de adultas no nos hubiéramos acercado.
Hasta hace poco, esto se traducía en buena relación en general entre todas, y luego dentro del grupo todas tenemos una o dos con las que nos llevamos mejor.
En mi caso, siempre he tenido choques y piques con una amiga en concreto, es una tontería pero no nos seguimos ni en redes, somos totalmente opuestas, y a menudo teníamos opiniones diferentes o nos metíamos la una con la otra con comentarios picajosos. Con ella las demás tienen mucho cuidado y mucho tacto porque es especialmente sensible y desde mi punto de vista no son sinceras con ella en muchos aspectos, de los que luego dan su opinión real cuando no está. Pero, como os digo, eso nunca había ido más allá, si nos encontrábamos por la calle nos alegrábamos y nos contábamos cosas, últimamente estábamos teniendo mejor rollo y yo estaba mucho más relajada con ella.
Hace un par de años comenzó una relación con un chico que no nos gusta a ninguna, muy controlador y cromañón pero que al fin y al cabo le recuerda que se tiene que duchar y se interesa por lo que ha comido cuando no estaba él para asegurarse de que sea saludable. Desde su punto de vista, se preocupa por ella. Para que os hagáis una idea, desde el principio le metió mucha presión con ser padres aún sabiendo que ella estaba en un mal momento medicada con antidepresivos y también con que tenía que perder peso (la chica no pesará ni 50kg, pero se había engordado unos kg desde que la había conocido).
Total, que el año pasado, celebrando su cumpleaños en su casa, todo el grupo de amigas, su novio y la perrita de él, cuando llevábamos unos vinos, tuve un pequeño conflicto con él. Yo tengo debilidad por los animales de siempre, colaboro con protectoras y estoy formada en educación amable y etología después de muchos y muchos años de aprendizaje y cursos por mi cuenta, aunque no me dedico a eso. Pero siempre que puedo dar un consejo o ayudar a amigos lo hago de forma altruista, y por ahí empezó el problema. Ya habíamos terminado de comer y la comida seguía en una mesa, la perrita lo estaba pasando mal, se había portado como una bendita toda la comida sin pedir y sin venir, tumbadita en su sitio, pero llegó un momento que se acercó, babeaba un montón y miraba la comida pero cada vez que la miraba, solo dirigir los ojos o hacer ademán de venir, él le gritaba y le hablaba fatal para que volviera a su sitio. Yo propuse recoger las cosas ya y él insistió en que no, en que se tenía que aguantar aunque nadie estuviera ya picoteando.
Entonces le intenté explicar lo que le estaba suponiendo eso a ella, todo el esfuerzo de autocontrol que llevaba horas haciendo y los gestos que cada vez eran más evidentes y pronunciados de incomodidad, estrés y disgusto. Él empezó a decirme que la había cogido de un contenedor que bastante había hecho con haberle salvado la vida, que encima le daba de comer, que como se le ocurriera coger algo que no debía ella ya sabía que se quedaba sin comer todo el día que la tenía muy bien educada y cosas del estilo, que su primo cazador que tiene muchos perros le había dicho que la tenía muy bien. Yo a esas alturas ya lo único que le decía era que hiciera el favor de leer e informarse y hacerle un favor a la perra. Todo esto en medio del salón con las demás alrededor hablando entre ellas, aunque en algún momento pararon y acabaron todas escuchando. Al poco, se intentaron meter desviando la atención y cambiamos de tema, para mí eso no había pasado de un intercambio de ideas, pero a raíz de eso ella se empezó a ir cada vez que yo llegaba y algún gesto del estilo, tampoco nada más allá, nos seguíamos encontrando de casualidad e incluso yendo con él y me trataba como si nada.
A los meses, me escribió diciendo que me quería en los momentos importantes de su vida, que lo había hablado con su psicóloga y era lo mejor, que quería evitar situaciones negativas para su salud mental y que le había hecho mucho daño todos estos años, que sentía si me lo había hecho también. Antes de escribirme, había quedado con las demás a mis espaldas para hacérselo saber, ellas lo sabían desde hace semanas, incluso habiendo quedado después conmigo. Igual en vuestro grupo es normal, en el mío siempre que quedamos aunque seamos dos, lo ponemos por el grupo por alguna más se quiere unir.
Después me enteré que todo esto fue el pretexto para invitar a las demás a su boda y a mí no. Yo me enteré de que se casaba porque se le escapó a una de ellas. En esos meses entre la invitación y la boda, al principio no me miraba en las quedadas, se iba sin despedirse de mí, y después me empezó a tratar como si nada, incluso ofreciéndome cosas que tiene ella para hacerse la manicura que no usa y ropa, yo no entendía nada. Mientras, ninguna de las demás se posicionó, no les parecía ni bien ni mal, no se metían ni le afeaban la actitud aunque hablara con ellas y les explicara que esos gestos a mí me dolían, decían que había que respetarlo, que era su decisión y que ella sabría por qué lo hacía.
Hace un par de días se celebró la boda durante todo el fin de semana y ninguna se acordó de mí, no me escribieron, nada. La que supuestamente era mi mejor amiga me escribió el domingo por la noche si quería tomar un café al día siguiente, ella después se volvía a su ciudad. Aún no le he contestado. Mi cumpleaños es este jueves, todas están fuera el fin de semana, menos una que tiene que estudiar porque el resto de mes tiene 3 bodas, me han dicho de tomar algo el mismo jueves, tampoco les he podido contestar.
Sinceramente, pensaba que esto no me había afectado demasiado, más allá de estar un poco decepcionada con las demás, pero la verdad es que llevo unos días sin parar de llorar, muy triste y sin ganas de verlas ni de hablar con ellas, pero así tampoco voy a solucionar nada, necesito vuestra sabiduría.