Yo os voy a dar mi experiencia desde la perspectiva de una tía que NUNCA se enamoró ni pretendió tener nada más con su follamigo (lo de «amigo» siempre es un decir, porque a l@s amig@s se los trata con respeto y cuidado).
Aun cuando yo no quería nada serio con el pavo, no sé, un mínimo de besos y mimos al ir al lío y el tío me hacía no pocas cobras (en plan «noteputopilles», no es que me oliera el aliento a ajo) y nada más correrse me proponía ir a la ducha (forma sutil de echarme de ahí, no fuera a pretender que nos abrazáramos o habláramos después de follar); por no hablar de que lo de bajar al pilón lo hizo el primer día para enganchar y las siguientes veces nunca más se supo (y os aseguro que llevaba el coño oliendo a rosas todas las veces); pero él bien que exigía una buena mamada (y se ponía las dos manos detrás de la cabeza, como si fuera un pvtero que paga).
Visto el percal, a las 4 o 5 semanas (nos veímos una vez por semana) decidí dejar de quedar porque no me rentaba acostarme con él (yo seguía activa en apps de citas, conste) pero sin dar motivos ni dar explicaciones. El otro, dándose cuenta, venga a mandar whatsapps, cuando antes si le mandabas tú uno para acordar de quedar te dejaba en visto varios días, prometiéndome la mejor comida de coño de mi vida y llegándome a proponer cenar juntos él y yo en Nochevieja (ojito a lo que pueden llegar a hacer para reengancharte y sigas siendo su telepolvo cuando te echaban de su casa nada más correrse al creerte «conseguida»).
Decidí darle una última oportunidad y la siguiente vez que quedamos bajó al pilón y fue un poco tierno pero a la siguiente volvió a lo mismo y decidí pasar de él (y se lo dije) totalmente porque estoy hasta el coño de tíos egoístas en la cama.
El caso es que no lo bloqueé a propósito para probar una teoría que se reveló cierta: a los seis meses me vuelve a escribir como si no hubiera pasado nada y preguntando si quería volver a quedar con él y me di el gustazo de responder de la siguiente manera: «NOP».
Se quedó noqueado pero su narcisismo le hizo creer que era porque yo estaba con alguien y a las semanas me escribió para tantearme en ese sentido y me volví a dar el gusto de decirle que no quería volver a quedar con él porque no me gustaba como follaba. Quiso volver a convencerme de que me iba a comer el coño como nunca me lo habían comido y yo respondí que a otro perro con otro hueso y ahí terminó todo.
¿El por qué de esta turra? Para que no os penséis que lo de los hombres siendo egoístas y mareando pasa solo cuando la chica está pillada. Lo hacen SIEMPRE e intentan que te pilles de ellos A PROPÓSITO aunque te digan que no quieren una relación o que no se quieren comprometer. Lo que quieren es tenerte danzando al son que toquen en cada momento.