Acompañadme en esta triste historia patrocinada por mi columna y la S.S de Extremadura, abro hilo:
Tengo 30 años y tengo hernias discales degenerativas desde los 19 entre L4-L5, L5-S1, más un disco roto. Por si os lo preguntáis, no, no las colecciono, al menos de forma conscienteBueno, pues mi vida es genial con todo ello, vivía sola y tuve que volver con mis padres porque no aguanto de pie ni siquiera cocinando, imaginad vivir sola. Apenas me sostengo en la ducha, y después de ella me tengo que sentar porque las hernias me pinzan el nervio ciático 🙂✌
Esto me ocurre desde octubre del 2020. He de decir que gracias a la droguita que me pusieron de tratamiento no estoy sentándome y levantándome de forma intermitente por tantos calambres en las piernas. Ahora puedo andar, a día de hoy con bastón, y aguanto más tiempo sentada.
Tras meses de espera me vio una especialista y con toda su incompetencia me dijo que nada, que no podía trabajar en sitios donde tuviese que estar mucho tiempo de pie, tampoco donde tuviese que estar mucho tiempo sentada y donde no coja nada peso. Todo ello, sin darme un papel que así lo manifieste para las empresas, en plena pandemia, en otra gran crisis económica y cuando mi «jefazo» me despidió por estar tanto tiempo de baja. Por cierto, si conocéis un trabajo con esos requisitos de nada… avisad, eh! Meses después de seguir igual, me ve otra especialista, que parece que quiere trabajar, y me manda a un neurocirujano para que me valoren y, POR FIN, me den una solución real.

Y así estoy, esperando, con reclamaciones a cuestas en los servicios que me han visto…y me tienen que ver, como este último. Que por cierto, aún sigo sin respuestas y sin cita desde diciembre que me derivaron a él.
Esta es mi vida y mi preciosa relación con la seguridad social.
Espero que os haya gustado. Podéis hacer reclamaciones en mi nombre, os doy permiso 😉