Hola, la verdad es que no sé por dónde empezar a contar, pero ya necesitaba desahogarme.
Hace ya casi un año entré a trabajar a una tienda de ropa, todo iba bien hasta que me presentaron a mi nuevo compañero. No me caía bien, pero como dicen «el roce hace el cariño» y con el paso de los días incluso el resto de compañeros quedaron asombrados con la química y la complicidad que había surgido entre ambos.
Pues bien, con el paso de las semanas me di cuenta de que mi nuevo compañero no me caía nada mal, de hecho estaba empezando a pillarme bastante y entonces en una de las tantas conversaciones dijo «Mi novia y yo…»
No fui capaz de escuchar el resto de la frase porque mi cabeza solo era capaz de pensar en que a mí me encantaba pero tenía novia.
Para no perjudicarme yo, decidí tomar distancia pero sin dejar de llevarnos bien, simplemente se acabaron los descansos juntos, alguna cerveza después del trabajo y evitaba todos los momentos a solas. Él, a los pocos días en un descanso que no pude evitar tener con él, me empezó a preguntar si estaba bien o si me pasaba algo porque llevaba unos días rara, le dije que eran cosas mías de fuera y que tenía la cabeza en otro lado (mentira, claro). Su reacción fue colocar su mano en mi mejilla, empezar a acariciarla y decirme «Sabes que estoy para todo lo que necesites». Yo pensé que eso era simple un gesto de amigos, pero cada vez que estoy a lo mejor doblando ropa en la zona de probadores y él pasa a coger algo, me coge y me acaricia la mano. Yo seguía pensando que solo son gestos cariñosos porque él es así, hasta que ayer salió el tema del sexo y me dijo que si no tuviera novia, le gustaría estar conmigo porque según él le atraigo. De verdad que mi cara fue un poema y no supe qué responder, simplemente sonreí y seguí a lo mío. Al terminar la jornada ni siquiera esperé a que él saliera como solemos hacer, me fui directa a mi casa.
¿Qué hago?